La primera entrega incluye 162 documentos, destacando casos como el del piloto de dron y Apolo 17.
Por: Staff / La Voz
En un giro sin precedentes hacia la transparencia gubernamental, la administración de Donald Trump ha puesto en marcha este 8 de mayo de 2026 una directiva presidencial que obliga a las agencias de inteligencia y defensa a liberar información reservada sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP/FANI). Bajo el lema de permitir que la sociedad "saque sus propias conclusiones", el recién reactivado Departamento de Guerra ha habilitado el portal war.gov/UFO como el epicentro de esta divulgación.
Un esfuerzo interinstitucional masivo. La iniciativa no es un esfuerzo aislado, sino una operación coordinada que integra la potencia de fuego informativa de las principales entidades del país:
ODNI y FBI: Bajo el liderazgo de Tulsi Gabbard y Kash Patel, respectivamente, estas agencias están revisando cables diplomáticos e informes de seguridad interna.
NASA: Jared Isaacman ha puesto a disposición registros científicos y transcripciones de misiones espaciales.
AARO y DOE: La oficina especializada en anomalías y el Departamento de Energía colaboran para asegurar que los datos técnicos sean accesibles sin comprometer secretos de defensa nacional.
Hallazgos destacados de la primera entrega. La colección inicial consta de 162 documentos que incluyen material gráfico y testimonios técnicos. Dos casos han captado de inmediato la atención de los investigadores:
El Incidente del Piloto de Dron (2023): Un informe del FBI detalla el avistamiento de un objeto con forma lineal y luminosidad extrema. Según el testigo, el artefacto presentaba "bandas internas" visibles antes de esfumarse en cuestión de segundos.
El Misterio del Apolo 17 (1972): Una fotografía histórica de la última misión lunar muestra tres puntos luminosos en una formación geométrica perfecta. Aunque el análisis oficial sugiere un objeto físico sólido, su origen sigue siendo un enigma.
Hacia una transparencia sin filtros. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, enfatizó que esta medida responde a años de presión legislativa y al deseo ciudadano de conocer la verdad. Aunque un informe de 2024 no halló pruebas definitivas de tecnología no humana, la apertura de estos "casos no resueltos" busca que científicos del sector privado y civiles colaboren en el análisis de datos que antes eran inaccesibles.
"Estamos alineados con la visión del presidente para garantizar una transparencia sin precedentes", afirmó Hegseth.
La publicación de archivos será progresiva. El gobierno ha confirmado que se subirán nuevos lotes de documentos cada pocas semanas, incluyendo archivos físicos que están siendo digitalizados por primera vez. Con este movimiento, Estados Unidos inaugura una nueva era donde el misterio de los cielos pasa de los pasillos clasificados al dominio público.