Autoridades federales han implementado un operativo para evaluar los daños y comenzar con las labores de limpieza de la playa Balandra.
Por: Staff / La Voz
La Paz.- La playa Balandra destino turístico nacional e internacional de La Paz, Baja California Sur, fue cerrada luego de que el pasado domingo 21 de agosto una embarcación derramara combustible a consecuencia de un incendio en la zona.
En dicho incendio se reportó además el rescate de 12 personas, quienes iban a bordo de la embarcación las cuales recibieron auxilio por parte de las corporaciones de rescate, quienes informaron más tarde que dichas personas se encontraban bien de salud.
Autoridades federales han implementado un operativo para evaluar los daños y comenzar con las labores de limpieza de la playa más emblemática de La Paz.
Hasta el momento, la única información oficial que ha emitido la Conanp es la presencia de restos de aceite, diesel, ceniza y hollín en la superficie de la subzona de uso restringido, conocida como la playa del Hongo; además detectaron restos quemados del yate hundido.
Autoridades del Área Natural Protegida Balandra informaron que en conjunto con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), Capitanía de Puerto y la Secretaría de Marina se evalúa el daño en la zona y refirieron en un breve comunicado que la "cantidad de hidrocarburos es considerable".
El gobernador del estado, Víctor Castro Cosío, informó que la Secretaría de Marina encabeza los trabajos para evitar el derrame de combustible se extienda, y en conjunto con una empresa contratada por los dueños de la embarcación que se incendió, trabajan en las labores de limpieza de la playa.
Asimismo, el gobernador mencionó que la zona ha mostrado grandes avances en los trabajos de limpieza.“va a quedar en unos días, es decir, en unos dos o tres días más va quedar completamente limpia la playa; para que sigan disfrutándolo la gente, de esto que nos ha dado la naturaleza aquí en el municipio de La Paz".
Finalmente, se informó que la playa Balandra continuará cerrada hasta que las autoridades ambientales determinen que los turistas pueden disfrutar del área natural protegida sin ningún tipo de riesgo.