Mientras Clara Brugada impulsa la "ajolotización" de la capital rumbo al Mundial 2026, crecen las críticas: ¿embellecer la ciudad o maquillar sus problemas?
Por: Staff / La Voz
La Ciudad de México está cambiando de piel... pero no todos están celebrando la transformación. A menos de un mes del Mundial 2026, puentes, luminarias, transporte público y espacios urbanos comenzaron a llenarse de color morado y figuras de ajolotes, como parte de una estrategia impulsada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, bautizada como "ajolotización".
El gobierno capitalino dice que se trata de darle identidad a la ciudad, rescatar símbolos locales y presentar una capital "lista para el mundo". El ajolote —especie emblemática de Xochimilco— aparece ahora en murales, mobiliario urbano y hasta en unidades de transporte. El color morado, aseguran, no tiene un origen partidista, sino una conexión con movimientos feministas y causas sociales.
Críticas a la ajolotizaciónPero en la calle, la conversación es otra. Las críticas explotaron en redes sociales con una pregunta incómoda: ¿de verdad la prioridad es pintar la ciudad cuando miles de personas siguen enfrentando baches, tráfico infernal, drenajes colapsados y transporte saturado? Usuarios comenzaron a compartir videos cuestionando que se inviertan recursos en una "nueva estética" mientras persisten problemas estructurales que afectan todos los días a quienes viven y trabajan en la capital.
Opiniones de expertos
El debate dejó de ser solo político y entró al terreno técnico. Especialistas en movilidad han advertido que algunos cambios visuales podrían afectar la legibilidad del espacio urbano, especialmente en señalización vial. Expertos citados en medios señalan que ciertos colores en infraestructura pública tienen funciones específicas de seguridad y orientación, no solo decorativas.
Sin embargo, desde el gobierno rechazan las críticas y aseguran que la "ajolotización" no sustituye obras importantes. La administración de Brugada sostiene que existen miles de proyectos urbanos en marcha, incluyendo rehabilitación de vialidades, escuelas y espacios públicos. Además, defienden el ajolote como un símbolo de resiliencia, transformación y orgullo chilango.
La pregunta de fondoLa pregunta de fondo, sin embargo, sigue creciendo en redes: ¿La CDMX se está transformando... o simplemente se está maquillando para el Mundial? Porque una ciudad puede verse más bonita en Instagram, pero los capitalinos parecen estar preguntando algo mucho más simple: "¿y los problemas de siempre cuándo?"