"México no se vende": el nuevo pulso energético de Sheinbaum

¿Qué propone Claudia Sheinbaum para el futuro energético de México?

Por: Staff / La Voz

En una fecha cargada de simbolismo —el aniversario de la expropiación petrolera— la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje contundente: "México no se vende". No fue solo una frase política, sino una declaración de rumbo para el futuro energético del país.

¿Qué propone Claudia Sheinbaum para el futuro energético de México?

El mensaje: soberanía antes que negocios. Durante su posicionamiento, Sheinbaum denunció que en el pasado se favoreció la entrega de recursos estratégicos a empresas privadas. Ahora, su gobierno busca marcar una diferencia clara: recuperar el control del Estado sobre el sector energético, especialmente en Petróleos Mexicanos (Pemex).

La mandataria dejó claro que la participación privada no desaparece, pero sí cambia de papel: ya no será dominante, sino complementaria y bajo reglas estrictas del Estado.

Acciones del gobierno para fortalecer a Pemex como empresa pública

El plan del gobierno apuesta por mantener a Pemex como eje central de la industria. Entre 80% y 90% de los proyectos seguirán bajo control estatal. Las asociaciones con privados serán limitadas, sin concesiones ni ganancias garantizadas. Este modelo busca evitar lo que Sheinbaum considera errores del pasado, donde el Estado perdió protagonismo en un sector clave.

"Blindaje" energético. La estrategia no solo es económica, también es política. Con reformas recientes, el gobierno ha fortalecido el papel de Pemex como empresa pública, revirtiendo en gran medida los cambios de la reforma energética de 2013. El objetivo es claro: garantizar la soberanía energética, evitar la dependencia del capital extranjero y asegurar que los recursos beneficien directamente a la población.

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Impacto de la expropiación petrolera en la narrativa nacional

Sin embargo, el camino no está libre de desafíos. Pemex sigue siendo una de las petroleras más endeudadas del mundo y enfrenta problemas de producción y eficiencia. Aun así, el gobierno apuesta a que, con inversión controlada y nuevos esquemas, la empresa pueda fortalecerse sin perder su carácter público.

Más que petróleo: una narrativa nacional. El discurso de Sheinbaum conecta con una idea histórica en México: el petróleo como símbolo de independencia. No es casual que el mensaje se haya dado en el marco de la conmemoración de la expropiación petrolera, un evento que marcó la identidad económica del país. Hoy, esa narrativa se actualiza: no se trata solo de energía, sino de soberanía, control y futuro nacional.

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