Con el retiro del plantón, se espera que la movilidad urbana y la actividad cotidiana en el Centro Histórico de la Ciudad de México se restablezcan.
Por: Staff / La Voz
CIUDAD DE MÉXICO — Los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordaron este viernes retirar de forma definitiva el plantón masivo que mantenían instalado en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México desde hacía casi un mes, marcando con ello el desenlace de una de las jornadas de protestas y paros laborales más complejas registradas en fechas recientes en el primer cuadro de la capital.
La determinación de levantar los campamentos informales y retirar las carpas que ocupaban las vialidades del Centro Histórico se concretó formalmente luego de que el magisterio disidente llevara a cabo una Asamblea Nacional Representativa. En este órgano colegiado de decisión se evaluaron de forma exhaustiva los alcances y ofrecimientos financieros plasmados en las mesas de negociación entabladas con funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y de la Secretaría de Gobernación (SEGOB).
Acuerdos alcanzados con el Gobierno FederalLa dirigencia sindical, encabezada de forma emblemática por representaciones como la Sección 22 de Oaxaca, precisó que este repliegue táctico responde al voto mayoritario de sus bases consultadas, las cuales consideraron propicio iniciar el retorno a las aulas en las diversas entidades federativas de origen a partir del próximo lunes. No obstante, las asambleas locales de la organización hicieron énfasis en que el desalojo físico del Zócalo capitalino no significa el abandono de sus exigencias estructurales o su pliego petitorio histórico.
Nueva etapa para la CNTEEl movimiento de maestros ha delineado que este paso constituye el inicio de una nueva etapa de reorganización interna enfocada en evaluar las estrategias de resistencia y programar un futuro congreso nacional del magisterio. El repliegue de los contingentes docentes se realizó mediante el abordaje ordenado de autobuses y unidades de transporte privado en las inmediaciones del primer cuadro citadino, liberando los accesos peatonales y vehiculares.
Con los acuerdos alcanzados con el Gobierno Federal, se desactiva una de las principales fuentes de presión social sobre las autoridades de la administración capitalina y federal, permitiendo que la plancha del Zócalo recupere su fisonomía habitual en vísperas del restablecimiento total del orden en la movilidad urbana y la actividad cotidiana.