18 detenidos... ¿y aún nadie sabe quién ordenó matar? El caso que persigue al gobierno de CDMX

A un año del asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, la CDMX presenta avances en la investigación, pero el autor intelectual sigue sin ser identificado.

Por: Staff / La Voz

Un año después del asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, dos de los colaboradores más cercanos de la jefa de Gobierno de la CDMX, la administración capitalina intenta enviar un mensaje de control: hay 18 detenidos, cateos realizados y un grupo criminal bajo sospecha. Pero la pregunta incómoda sigue viva: si hubo tanta logística criminal, ¿cómo es que todavía nadie puede decir quién dio la orden?

El gobierno de la ciudad presentó avances que, sobre el papel, parecen contundentes: 11 cateos, decenas de personas investigadas y 10 vinculados a proceso por delitos relacionados con feminicidio y homicidio. Sin embargo, la pieza central del rompecabezas sigue desaparecida: el móvil del crimen permanece oficialmente sin determinar.

¿Cómo ocurrió el ataque?

Y ahí es donde comienza la polémica.

Porque las propias autoridades han descrito un ataque de alta precisión: seguimiento previo, logística sofisticada, múltiples vehículos y coordinación suficiente para ejecutar un doble homicidio contra funcionarios cercanos al poder capitalino sin dejar un rastro concluyente sobre los autores intelectuales. Según versiones oficiales, el ataque habría requerido planeación previa y vigilancia de las víctimas durante varios días.

Entonces surge la duda inevitable: ¿estamos frente a un crimen del crimen organizado o frente a una falla monumental de inteligencia del Estado?

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha insistido en que no existieron amenazas previas ni señales de alerta dentro de su círculo cercano. Incluso la Fiscalía descartó, por ahora, la existencia de una filtración interna. Pero esa explicación también abre otro frente de cuestionamientos: si no hubo advertencias y el ataque fue tan elaborado, ¿qué tan vulnerable es realmente el aparato de seguridad de la capital?

Detalles confirmados sobre el crimen

No es un dato menor. El asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz no ocurrió en una zona aislada ni en circunstancias improvisadas. Fue un ataque directo contra dos figuras cercanas al núcleo político de la administración capitalina, ejecutado a plena luz del día y en una de las vialidades más transitadas de la ciudad.

La narrativa oficial busca destacar los avances: más detenidos, más operativos y un grupo criminal identificado. Pero en la opinión pública empieza a pesar otra percepción: detener operadores no es lo mismo que resolver el caso.

Porque mientras no aparezca el nombre de quien ordenó el crimen, la investigación seguirá arrastrando una sombra política difícil de ignorar. Un año después, el expediente presume números; la ciudadanía sigue esperando certezas. Y en un país acostumbrado a investigaciones interminables, hay una frase que vuelve a escucharse con fuerza: muchos detenidos no siempre significan justicia.

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