El nuevo objetivo de Washington: ¿la caída de "El Jardinero" destapa la guerra por el trono del CJNG?

La captura de Audias Flores Silva en Nayarit marca un nuevo capítulo en la lucha contra el CJNG.

Por: Staff / La Voz

La historia de los cárteles mexicanos tiene algo de monarquía criminal: cuando cae el rey, todos juran lealtad... hasta que aparece el vacío de poder. Y ahora, Estados Unidos parece haber decidido meter las manos de lleno en esa sucesión. Esta semana, autoridades estadounidenses ampliaron los cargos contra Audias Flores Silva, alias "El Jardinero", identificado como uno de los hombres más cercanos a la cúpula del CJNG y señalado durante meses como posible heredero del imperio criminal de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho".

Pero aquí está la parte incómoda: ¿realmente Washington está persiguiendo justicia... o está intentando impedir quién toma el control del cártel más poderoso de México?

De acuerdo con una acusación federal ampliada en el Distrito de Columbia, EEUU ahora no solo lo vincula con tráfico de drogas, sino también con conspiración para lavar dinero derivado del narcotráfico. Las autoridades estadounidenses lo acusan de mover grandes cantidades de cocaína, heroína y metanfetamina hacia territorio norteamericano y de operar complejas rutas financieras para devolver ganancias ilícitas a México.

La captura de Audias Flores Silva

El movimiento no ocurre en cualquier momento. Llega apenas semanas después de la captura de Flores Silva en Nayarit, en un operativo de fuerzas especiales mexicanas apoyado con inteligencia estadounidense. Su arresto fue vendido como un "golpe estratégico" al CJNG. Pero hay un detalle que muchos pasan por alto: el verdadero valor de El Jardinero no estaría solo en el negocio de la droga, sino en el conocimiento interno de la organización.

Durante años, el presunto capo fue descrito como jefe de seguridad de El Mencho, operador de laboratorios clandestinos y coordinador territorial en zonas clave como Jalisco, Zacatecas y Nayarit. En otras palabras: alguien que no solo obedecía órdenes, sino que sabía dónde estaban enterrados los secretos del cártel.

Estrategia de justicia o alteración del equilibrio criminal

La polémica empieza aquí. Porque mientras oficialmente se habla de "combate al narcotráfico", en círculos de seguridad se discute otra posibilidad: que la ofensiva judicial estadounidense sea también un mecanismo para fracturar la sucesión interna del CJNG. Tras la caída de El Mencho, el cártel entró en una fase de reacomodo donde distintos perfiles fueron mencionados como posibles herederos del poder criminal. En ese tablero, El Jardinero aparecía como un candidato fuerte por su historial operativo y sus vínculos directos con la vieja guardia.

La pregunta incómoda es inevitable: si EEUU logra sentarlo frente a un tribunal antes de que reorganice alianzas, ¿estamos viendo una estrategia de justicia... o una operación para alterar el equilibrio criminal desde afuera?

Consecuencias de la caída de líderes del narcotráfico

Hay otra lectura aún más inquietante: cada vez que una figura central cae en el narcotráfico mexicano, la violencia suele dispararse. El vacío de poder rara vez trae paz; normalmente trae guerras internas, traiciones y luchas por territorios. La historia del crimen organizado en México lo ha demostrado una y otra vez.

Y aquí está la paradoja que nadie quiere decir en voz alta: capturar líderes del narco puede ser una victoria política inmediata, pero también puede encender incendios más difíciles de controlar.

Porque si El Jardinero realmente era el hombre llamado a suceder a El Mencho, su caída no significa necesariamente el debilitamiento del CJNG. Puede significar algo más peligroso: una pelea por el trono.

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