Por: Agencia
El paciente cero o índice positivo al coronavirus Covid-19 ha evolucionado favorablemente, ya no tienen solución por la vía de la vena, está comiendo bien, respondió a los analgésicos para reducir malestar en general, dolor de cabeza y de músculos, y está prácticamente asintomático, pero dependerá de las pruebas moleculares de control para determinar si se le da de alta este lunes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).
El director general del INER, Jorge Salas Hernández, explicó en entrevista para MILENIO que entre las 6:00 Y 8:00 horas se le tomarán muestras de secreciones nasofaringe para enviarlas a laboratorios de secuenciación genética del Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica (Indre) y, con ello, determinar si disminuyó, en términos simples, la carga viral.
Los resultados se obtendrán en un promedio de seis horas adicionales para su confirmar el alta y, de esta manera, el paciente culmine el periodo de aislamiento en su domicilio.
“Su evolución clínica ha sido excelente pero estas pruebas de control, de mejoría, nos indican cómo va disminuyendo el virus. Todo indica que continuará en su casa la vigilancia”.
Salas Hernández detalló cómo se activó el protocolo de detección, diagnóstico, atención, en el INER, aquel jueves 27 de febrero, cuando llegó el varón de 35 años por su propio pie, el primer paciente positivo al SARS-CoV-2 (Síndrome Respiratorio Severo por coronavirus 2), alrededor del mediodía, al área de urgencias.
“Llegó el paciente, se les colocó cubrebocas y gel-alcohol, se aplicó el procedimiento de triage, para priorizar la gravedad de la persona y atenderlo de inmediato, cuando éste informó sobre sus síntomas y de su reciente viaje a Italia (del 14 al 22 de febrero, regreso a la Ciudad de México el 22 de febrero, con manifestaciones de malestar un día después) y de inmediato el personal de urgencias activó el protocolo.
“Se le pasó directamente a un consultorio que tenemos destinado para casos particulares”, dijo, tras referir que jamás estuvo con el resto de la comunidad de pacientes y personal. “El personal de urgencias ya sabe que los casos van a llegar por urgencias, esto no es nuevo, desde hace 10 años lo sabemos con la influenza y desde antes con la tuberculosis, entonces, sabemos cómo actuar ante enfermedades infecto-contagiosas.
Con esta nueva alerta se redobló la vigilancia y se dispusieron de áreas específicas, el paciente no anda circulando por todo el INER ni estuvo sentado con otros enfermos”.
El personal que tomó la muestra, abundó, se colocó Equipo de Protección Personal (PEE, por sus siglas en inglés) para este tipo de epidemias que reducen los contagios, pijama quirúrgicas que cubren toda la cara, lentes protectores tipo goggles, guantes, botas, mascarillas N95 (como lo establece los lineamientos de seguridad), algunos insumos son desechables, y se intensifica el lavado de manos.
Al paciente se le hizo un estudio completo de panel viral y dio positivo, dos veces, Covido-19. Se le pasó al pabellón cuatro donde se encuentra seis cuartos con infraestructura especial, es decir, el aire no circula libremente hacia el interior ni hacia afuera, están controlado por presión, evitando que se esparzan las partículas.
En el INER hay 177 camas censables y cuenta con más 50 ubicadas en áreas críticas, urgencias, terapia intensiva, recuperación.