La Secretaría de Relaciones Exteriores exige una investigación exhaustiva y transparente sobre las circunstancias del deceso, advirtiendo que no se tolerará abuso por parte de las autoridades estadounidenses.
Por: Staff / La Voz
CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, anunció de manera enérgica que recurrirá a todas las instancias y medidas jurídicas internacionales disponibles tras confirmarse el lamentable fallecimiento de un ciudadano connacional mientras se encontraba bajo la custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). La cancillería mexicana condenó enérgicamente el suceso y exigió una investigación exhaustiva, transparente y expedita a las autoridades norteamericanas para esclarecer las causas reales del deceso y deslindar las responsabilidades correspondientes.
De acuerdo con los primeros reportes consulares, el ciudadano de origen mexicano permanecía retenido en un centro de detención migratorio donde presuntamente no recibió la atención médica oportuna ni las condiciones de estancia adecuadas a los convenios internacionales de derechos humanos. Personal diplomático de la red consular mexicana en el territorio estadounidense activó de inmediato los protocolos de protección y asistencia legal para la familia de la víctima, asegurando que se interpondrán los recursos legales necesarios ante los tribunales correspondientes para demandar la reparación del daño.
Por su parte, las autoridades de la administración federal reiteraron su firme compromiso de velar por la integridad física y el respeto irrestricto a las garantías fundamentales de todos los migrantes mexicanos en el extranjero, independientemente de su estatus migratorio en el país vecino. El Gobierno de México manifestó que presentará notas diplomáticas formales y mantendrá un estrecho seguimiento institucional sobre el desarrollo de las investigaciones forenses, advirtiendo que no se tolerará ninguna clase de abuso o negligencia por parte de las corporaciones de seguridad fronteriza hacia la comunidad civil en los Estados Unidos.