La reunión entre Sheinbaum y Felipe VI se centró en el reconocimiento de pueblos originarios.
Por: Staff / La Voz
Felipe VI escuchó el planteamiento de Sheinbaum sobre el reconocimiento a los pueblos originarios; creará mesas de trabajo en España.
La relación entre México y España sumó un nuevo capítulo diplomático luego de la reunión que sostuvieron la presidenta Claudia Sheinbaum y el rey Felipe VI en Palacio Nacional, donde uno de los temas centrales fue el reconocimiento histórico de los pueblos originarios y la importancia que tiene para México la solicitud de perdón por los abusos ocurridos durante la Conquista.
El encuentro privado tuvo una duración aproximada de una hora y representó un espacio para conversar sobre memoria histórica, identidad cultural y los vínculos entre ambas naciones. Sheinbaum explicó que la recepción oficial tuvo que cambiar de escenario debido a la lluvia, por lo que la bienvenida se realizó en el Salón de Embajadores antes de continuar con la reunión.
En la conversación participaron también el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, el jefe de Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel, la subsecretaria para Europa y el embajador de España en México. La mandataria mexicana señaló que expuso ante el monarca español la relevancia que tiene para México el reconocimiento de las comunidades indígenas, especialmente por la presencia actual de pueblos originarios en la vida nacional.
"Es un asunto de dignidad para México", afirmó Sheinbaum al referirse a la importancia de reconocer la historia y enfrentar cualquier expresión de discriminación.
Durante la conversación, Sheinbaum explicó que cerca de 28 millones de mexicanas y mexicanos se reconocen como integrantes de pueblos indígenas, además de que en el país permanecen vivas 69 lenguas originarias. La presidenta planteó que la historia de México no puede entenderse únicamente desde la llegada de los españoles, sino también desde la existencia de grandes civilizaciones que desarrollaron conocimientos, culturas y estructuras sociales antes del periodo colonial.
La reunión entre Sheinbaum y Felipe VI se centró en el reconocimiento de pueblos originarios.El diálogo incluyó la importancia de reconocer la resistencia indígena y su papel en la formación de la identidad mexicana contemporánea. Sheinbaum sostuvo que la defensa de los pueblos originarios también implica cuestionar problemas actuales como el racismo, el clasismo y otras formas de exclusión que todavía afectan a diferentes comunidades.
Un dato relevante es que México cuenta con una de las mayores diversidades lingüísticas de América Latina, con decenas de lenguas indígenas reconocidas como parte del patrimonio cultural del país.
El planteamiento mexicano busca colocar la memoria histórica como un elemento de reflexión dentro de la relación bilateral, sin dejar de lado los acuerdos económicos, culturales y diplomáticos existentes entre ambas naciones.
Claudia Sheinbaum destacó la importancia de la memoria histórica en la relación México-España.De acuerdo con la presidenta, Felipe VI escuchó el planteamiento mexicano y comentó que durante el próximo Encuentro Iberoamericano, programado para noviembre en Madrid, se incluirá una mesa de trabajo dedicada a los pueblos originarios e indígenas. Este anuncio abre un espacio para continuar la conversación sobre historia, derechos culturales y reconocimiento de comunidades que han mantenido sus tradiciones durante generaciones.
La mandataria destacó que el intercambio representa una oportunidad para analizar estos temas desde una perspectiva internacional y con participación de diferentes países de la región. Además, ambos gobiernos acordaron dar seguimiento a tres exposiciones mexicanas que serán presentadas en España.
Entre los proyectos culturales se encuentran:
· Una exposición sobre la República española y los refugiados en México
· Una muestra dedicada a Sor Juana Inés de la Cruz
· Una exposición enfocada en la cultura maya
Sheinbaum calificó la reunión como cordial y señaló que el encuentro fue posible después de recientes gestos del gobierno español y del propio rey relacionados con el reconocimiento de abusos cometidos durante la llegada de los españoles a México.