Arturo Ávila, vocero de Morena, destaca la importancia de las pruebas en las acusaciones contra Rocha Moya.
Por: Staff / La Voz
El vocero de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, fijó una postura de cautela y distancia frente a las investigaciones que vinculan al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con delitos de narcotráfico según autoridades estadounidenses.
Durante un encuentro con medios previo a la instalación de la Comisión Permanente en el Senado, el legislador fue tajante al señalar que su papel no es el de juzgador, pero tampoco de defensor ciego de sus correligionarios.
Distancia política: Al ser cuestionado sobre su confianza en el gobernador sinaloense, Ávila sentenció: "Yo no soy Ministerio Público, yo no meto las manos al fuego por nadie".
Exigencia de evidencia: El diputado subrayó que cualquier imputación de este calibre debe estar sustentada en pruebas sólidas, rechazando tajantemente los "linchamientos mediáticos" o juicios previos a una sentencia legal.
Debido proceso: Insistió en que la presunción de inocencia es un pilar del Estado de Derecho que debe respetarse, evitando que las acusaciones de agencias extranjeras se tomen como verdades absolutas sin una revisión previa por parte de las instituciones mexicanas.
Ávila no solo habló sobre la situación de Rocha Moya, sino que puso bajo la lupa la forma en que el gobierno de Estados Unidos ha manejado la información:
Violación de acuerdos: Sugirió que la filtración de estos datos podría vulnerar convenios de confidencialidad entre ambas naciones, un tema que, a su juicio, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) debe investigar.
Llamado a la no politización: Instó a los actores políticos a no utilizar este caso como una herramienta de ataque ni para desviar la atención de la agenda legislativa nacional.
Defensa institucional: Reiteró que Morena mantiene un compromiso firme en la lucha contra la delincuencia organizada, dejando en manos de la Fiscalía General de la República (FGR) la tarea de validar o descartar las acusaciones tras recibir la información oficial de Washington.
"Vamos a buscar qué es lo que hay de elementos probatorios que nos permitan hacer un juicio justo", concluyó el legislador, enfatizando que la institucionalidad debe prevalecer sobre la narrativa política.