La estrategia de Canturosas desafía el centralismo de la Cuarta Transformación al buscar alianzas directas con EE. UU.
Por: Staff / La Voz
Mientras los hilos de la alta diplomacia entre México y Estados Unidos se tensan por fricciones en seguridad y migración, Carmen Lilia Canturosas ha decidido trazar su propia ruta de navegación. La alcaldesa de Nuevo Laredo sacudió el tablero político esta semana al concretar una intensa gira de trabajo por Texas. Bajo la bandera del progreso económico regional, este movimiento no solo busca atraer inversiones, sino que proyecta un contundente mensaje de autogestión local en un momento de alta polarización internacional.
La estrategia de la mandataria municipal apuesta por blindar la economía fronteriza mediante alianzas técnicas de primer nivel. En el epicentro de su agenda destacó un encuentro clave con Caroline Mays, directora senior de Planeación y Programas Modales del Departamento de Transporte de Texas (TxDOT). El propósito central es agilizar los cruces de mercancías. "La infraestructura y la movilidad son clave para fortalecer el comercio exterior y mantener la competitividad de nuestra región", afirmó Canturosas, justificando la urgencia de coordinar proyectos metropolitanos directamente con el gigante texano.
Sin embargo, el despliegue de esta agenda binacional —que incluyó mesas de diálogo con el Comisionado de Agricultura de Texas y autoridades aduaneras estadounidenses— esconde un trasfondo político de alta complejidad. La legislación mexicana es clara: la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) posee la facultad exclusiva de conducir la política exterior del país. Al tejer redes institucionales propias con EE. UU., la administración de Canturosas desafía los límites legales y se distancia del rígido centralismo que caracteriza a la Cuarta Transformación, un movimiento que suele castigar las agendas que no se alinean con los mandatos de la capital.
Para diversos observadores políticos, el pragmatismo de la alcaldesa de Nuevo Laredo emula la fórmula implementada por la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Al igual que la mandataria chihuahuense, quien consolidó su peso político negociando de forma directa con el gobierno y empresariado de Texas, Canturosas está transformando la vecindad geográfica en una plataforma de proyección nacional. Con la mirada puesta en el nearshoring y la modernización portuaria, Nuevo Laredo parece apostar a que, en tiempos de crisis federal, el futuro se asegura negociando cara a cara con el vecino del norte.