La Fiscalía de Florida acusa a Raúl Castro por su supuesta participación en el derribo de avionetas en 1996.
Por: Staff / La Voz
# Sheinbaum acusa trasfondo político en orden de arresto de Estados Unidos contra Raúl Castro
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, consideró que la orden de arresto emitida por autoridades de Florida, Estados Unidos, contra el expresidente cubano Raúl Castro tiene motivaciones políticas y estaría relacionada con las elecciones legislativas estadounidenses previstas para el próximo 3 de noviembre.
Durante su conferencia matutina de este martes 20 de octubre, la mandataria mexicana expresó que, desde su punto de vista, la medida responde a intereses electorales de los partidos políticos estadounidenses.
"Pienso que es político. Es político y tiene que ver también con la elección de noviembre", declaró Sheinbaum, quien consideró que las acusaciones podrían estar relacionadas con la búsqueda de votos en distintos sectores del electorado.
¿Por qué Estados Unidos busca detener a Raúl Castro?La orden fue anunciada por la Fiscalía de Florida y está relacionada con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996.
En aquel incidente, aeronaves militares cubanas derribaron los aparatos, provocando la muerte de cuatro personas: tres ciudadanos estadounidenses y un residente legal de Florida.
Las autoridades estadounidenses señalan a Raúl Castro por su presunta participación en la cadena de mando que autorizó el ataque. En ese momento, el exmandatario cubano se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
La Fiscalía de Florida sostiene que existen elementos para acusarlo de conspiración para cometer asesinato en primer grado, por lo que obtuvo una orden de arresto estatal.
Sheinbaum relaciona el caso con las elecciones de Estados UnidosLa presidenta mexicana no profundizó en las pruebas que sustentan la acusación ni presentó elementos adicionales para demostrar el supuesto trasfondo electoral. Su postura se centró en señalar que la decisión podría formar parte de la disputa política interna de Estados Unidos.
El caso también se suma a otras acciones judiciales impulsadas por autoridades estadounidenses por los hechos de 1996, en medio de las tensiones entre Washington y La Habana.