Por El Eventual
Por: El Eventual
La semana que hoy arranca será movida al menos en la 147, los grupos empiezan a moverse al acercarse fecha para elección en donde se elegirá la Comisión que revisará el Contrato Colectivo de Trabajo, y el Comité de Huelga, incluso ya se escuchan nombres d candidatos.
Hay que recordar que en noviembre se celebra la elección mediante voto secreto y a puerta de factoría, es uh ejercicio en donde la toma de decisión queda en manos de trabajadores, eso hace más interesante el asunto, por ello el interés de buen número de obreros con ganas de probar suerte.
De acuerdo al calendario, la elección sería en noviembre y quienes salgan con la victoria entrarían a fungir de tiempo completo desde el primer día de diciembre, serían tres meses y medio de negociación, al recordar que el Contrato vence el cinco de mazo aunque siempre hay prorroga.
Vamos a ver en esta semana la reacción pero de que seguirá creciendo el número de aspirantes de eso no hay la menor duda, aunque lo seguro es que también podrán registrarse de manera individual, es cuestión de esperar a conocer las bases pero de que hay ánimo de eso no existe la menor duda.
Y hoy como todos los lunes el fiscalista Cesar Villarreal Ramos, coparte este bonita reflexión y como dicen muchos, es bueno empezar semana con un buen consejo, en este inquieto mundo donde las cosas en ocasiones no salen como uno esperaba, en fin que sobre todas las cosas nunca se olviden de Dios.
La ira ha llegado a representar muchos sentimientos fuertes y negativos en los seres humanos. (Agotamiento excesivo, vergüenza excesiva, frustración excesiva, rechazo).
No todo lo que se clasifica como ira es una violación de la ley de Dios. Efesios 4:26 dice: Airaos pero no pequéis, lo cual demuestra que hay una diferencia entre una emoción intensa y una hostilidad furiosa que se condena persistentemente en la Biblia.
La ira no es sólo algo emocional, sino también bioquímico.
Nuestra reacción al sentimiento de ira es más intencional y sensible al control de nuestra voluntad. Cuando repetimos el suceso perturbador una y otra vez, en nuestras mentes, y buscando oportunidades para vengarnos o estallamos de ira, hemos cruzado la línea y entramos en lo que es pecaminoso.
La Biblia habla del dominio propio y dependiendo del temperamento individual, algunos van a hacerlo mejor que otros, pero contamos con la ayuda del Espíritu Santo quien nos guía tiernamente en la dirección que él requiere.
La ira inaceptable es la que nos guía a hacerle daño a nuestro prójimo. Andamos por un terreno peligroso cuando nuestros pensamientos y acciones comienzan a guiarnos hacia una actitud de odio. Ni siquiera la defensa del Señor Jesucristo justificaría esa clase de agresión.
La ira pecaminosa puede ocurrir dentro de la mente aunque nunca llegue a mostrarse en el comportamiento. Debemos armonizar los descubrimientos psicológicos de que la ira se debe ventilar con el mandamiento bíblico de que seamos “lentos para la ira”. Diosno quiere que reprimamos nuestra ira enviándola al banco de la memoria sin que la hayamos resuelto.
Algunas maneras para actuar manejando la ira: Hacer del problema que nos irrita un motivo de oración. Explicar nuestros sentimientos negativos a una tercera persona, que sea madura y comprensiva, la cual puede aconsejarnos y guiarnos. Ir a la persona que nos ha ofendido y mostrarle un espíritu de amor y perdón..
Claro que en muchas ocasiones no es fácil controlarse, pero siempre hay que tomar en cuenta las consecuencias que eso arroja, la falta de auto control nos puede conducir a serios problemas, por ello estimado lector, antes de estar en furia hay que encomendarnos a Dios, adelante con mi invitación
Bonita reflexión verdad?
Dios los Bendiga
Nos leemos mañana..