Amables lectores, tengan ustedes un buen día.
Por: Oscar Rodriguez
Ayer se cumplieron ochenta y cinco años de la expropiación petrolera. El petróleo es un producto que se obtiene del subsuelo. Su importancia radica en que es una de las principales fuentes de energía que utiliza la humanidad. Tiene su origen en la transformación de la materia orgánica a lo largo de millones de años. Una vez extraído y sometido a un proceso industrial en el que se separan sus distintos componentes, pueden llegar a obtenerse diversos productos de forma directa o a través de interacciones químicas.
Entre los principales derivados del petróleo se encuentran: gasolina y otros combustibles, gas butano, asfalto, fertilizantes, plaguicidas, fungicidas, telas sintéticas, plásticos, detergentes, pinturas, solventes, jabones, perfumes, tintes, cosméticos, productos alimentarios, fármacos y productos sanitarios.
El consumo diario de petróleo en el mundo se ha mantenido en un crecimiento casi constante. En 2004 rondaba los ochenta millones de barriles diarios y para 2019 (poco antes de la pandemia) casi llegaba a los cien millones de barriles por día. En 2020 esta cifra se redujo pero al año siguiente (que es la cifra más reciente disponible en la fuente) ya había recuperado gran parte del terreno perdido. Por cierto, siempre me ha llamado la atención que en este producto la unidad de medida no es métrica. Cuando escuchaba “un barril de petróleo” me imaginaba que eran doscientos litros, pero no es así. Resulta que esta unidad equivale a cuarenta y dos galones norteamericanos, es decir 158.98 litros.
El nivel de las exportaciones de petróleo crudo de nuestro país también ha tenido cambios notables. En 1976 (último año del sexenio del presidente Luis Echeverría) México exportó 34.45 millones de barriles. Un sexenio después, esta cifra había aumentado a 544.61 millones de barriles. Los ingresos por ese concepto en millones de dólares se incrementaron de 543 en 1976 a 15,615 en 1982. Los datos más recientes en la fuente consultada señalan que en 2020 el volumen de las exportaciones fue de 409 millones de barriles y el ingreso de 14,683 millones de dólares.
El precio del petróleo ha tenido un comportamiento errático. En 1976 el nivel estaba en 15.77 dólares. Para 1982 la cifra era 28.67. De acuerdo a datos del Banco de México, en febrero de 1999 llegó a estar en 7.99 dólares. En cambio, en junio de 2008 llegó a la cifra de 116.36 dólares. Como dato curioso, el 20 de abril de 2020, cuando apenas arrancaba la pandemia llegó a estar en números negativos al alcanzar los -2.37 dólares. Una situación inverosímil.
Un poco de historia. En el siglo XIX el empresario industrial norteamericano John Davison Rockefeller se convirtió en el hombre más rico del mundo gracias a que la empresa que él mismo fundó (la Standard Oil Company) controlaba la extracción, el refinado, el transporte y la distribución de más del noventa por ciento del petróleo de los Estados Unidos. Poco antes de la guerra civil de los Estados Unidos (1860) había un mercado para el petróleo refinado en forma de queroseno.
Por esos mismos años el ingeniero belga Etienne Lenoir construyó el primer motor de combustión interna que funcionaba consumiendo gas de alumbrado y solamente aprovechaba el tres por ciento de la energía producida por la combustión. Para 1876 el alemán Nikolaus Otto lo mejoró notablemente y produjo el primer motor de cuatro tiempos. En 1885 Gottlieb Daimler montó un motor de gasolina de alta velocidad sobre una bicicleta con lo que comenzó la historia de la motocicleta. En enero del siguiente año Karl Benz obtuvo la patente alemana del primer automóvil.
En 1892 el alemán Rudolf Diesel inventó un motor de autoignición que funcionaba con combustibles pesados (más tarde pasaría a llamarse motor Diesel) pero sería hasta 1912 cuando se logró implantar en una locomotora y hasta 1923 en un camión. En 1903, los hermanos neerlandeses Jacobus y Hendrik-Jan Spijker construyeron el primer motor de seis cilindros en línea.
Todavía por ese tiempo los automóviles eléctricos y de vapor eran preferidos a los de gasolina debido a que no requerían embrague ni caja de cambios lo que los hacía más fáciles de manejar, además de ser menos propensos a sufrir averías y con mantenimientos menos complejos y costosos.
Ahora se habla de una futura tendencia que habrá de llevar el automóvil en sentido contrario, de regreso a los autos eléctricos. De hecho hace poco me referí en este mismo espacio al establecimiento en nuestro país de una Gigafábrica de la empresa Tesla.
Se dice que tanto en Japón como en el Reino Unido estarán prohibidos los autos cuyos motores sean de combustión interna hacia finales de esta misma década. La Comisión Europea ha propuesto prohibir la venta de vehículos nuevos de gasolina y diesel a partir de 2035.
¿Cómo afectará todo esto a la industria petrolera? Lo ignoro.
Además, tengo un tino malísimo cuando me imagino situaciones futuras. Por ejemplo, siempre pensé que si algún día un funcionario del gobierno de los Estados Unidos, la entonces Unión Soviética, China, la Gran Bretaña o alguna otra potencia mundial mencionara la probable existencia de seres extraterrestres, se desencadenaría un pánico generalizado en todo el mundo. Hace unos días se publicó que existe un documento elaborado por el Pentágono en el que se afirma que una nave nodriza extraterrestre pudiera ubicarse en el Sistema Solar y estaría enviando sondas a sus diferentes planetas. Y casi ni reacciones hubo.
Me quedan algunas otras cosas que quisiera comentarles, pero eso será la próxima vez.
Que tengan ustedes una excelente semana.