Cesar Villareal comparte reflexión sobre el amor de los padres

La reflexión de Cesar Villareal destaca el sacrificio y amor de los padres.

Por: El Eventual

Como todos los lunes, el fiscalista Cesar Villareal Ramos comparte esta bonita reflexión, para todos en general, en especial a los hijos, que no se deben olvidar de quienes les dieron vida y los apoyaron para salir adelante. Que el mensaje les ayude a comprender el significado de tener a sus padres. Adelante con la lectura.

"EL IDIOMA QUE NO NOS ENSEÑARON"

Hay amores que llegan envueltos en caricias, en palabras suaves, en besos que curan. Y hay otros que llegan sin envoltura, con las manos gastadas, con la espalda cansada y con silencios que pesan más que cualquier discurso.

Los padres de antes no sabían decir "te amo". No porque no lo sintieran, sino porque a ellos tampoco se los dijeron. Aprendieron que el amor no se pronuncia, se demuestra. Que querer no es un abrazo largo, sino un plato caliente esperando en la mesa, aunque ellos comieran después, aunque no alcanzara para todos.

Ellos amaban sin tiempo, sin descanso, sin aplausos. Amaban desde la madrugada, cuando el cuerpo pedía parar pero la responsabilidad no sabía de cansancio. Amaban en cada cuaderno comprado con sacrificio, en cada zapato nuevo mientras ellos usaban los viejos, en cada ausencia necesaria para construir un mañana que quizás no llegarían a disfrutar.

Y uno crece creyendo que algo faltó. Que no hubo suficiente ternura, que no se escuchó el "te quiero" que tanto necesitábamos. Pero la vida, sabia y lenta, un día nos devuelve su imagen envejecida, sus pasos más cortos, sus manos temblorosas y entonces lo entiendes todo.

Entiendes que cuando preguntaban "¿ya comiste?" estaban diciendo "me importas más que yo". Que cuando se negaban algo para dártelo a ti, estaban diciendo "te amo". Que cuando guardaron su miedo, su tristeza, su agotamiento, era para que tú crecieras liviano, sin cargas que no te correspondían.

Y cuando te haces adulto, cuando el amor te empieza a doler en los huesos, cuando entiendes lo que cuesta sostener a alguien, descubres que no hay declaración más grande que partirse en dos para que otro esté completo. Quizás nunca escuchaste esas palabras. Pero están ahí.

En cada sacrificio. En cada renuncia. En cada noche sin descanso. Porque el amor verdadero no siempre habla, pero siempre actúa. No siempre abraza, pero siempre sostiene, en el sacrificio de los padres, en el hecho de estar siempre aunque sea para escucharte y decirte: calma, todo se arreglará.

Hoy, donde quiera que estén, vale la pena decirles —aunque sea en silencio—: "Ya entiendo, papá. Ya entiendo, mamá". Su amor nunca faltó. Solo hablaba un idioma que tardé en aprender. Y ese entendimiento duele... pero también sana. Porque al final, comprender el amor de nuestros padres es comprendernos a nosotros mismos. Ojalá todos lleguemos a tiempo para agradecerlo.

Por eso estimados lectores, el mejor regalo que podemos dar a nuestros padres es entenderlos. Si ya estás casado, visítalos, si tienes hijos, llévalos para que disfruten de sus abuelos, pues no hay regalo más grande y maravilloso para un padre que disfrutar a los nietos, por ser la extensión de sus vidas.

Autor: para quien lo haya escrito, mi mayor reconocimiento; para quien me lo compartió, mis respetos y para el que sin decírmelo con palabras me dio su amor... mi agradecimiento por siempre, porque gracias a ellos somos las personas de éxito, de triunfos y de saber enfrentar las derrotas, mis queridos y siempre recordados padres.

Hermosa reflexión, ¿verdad?

Nos leemos mañana..

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