Admisión de turbidez en el suministro y recomendaciones a usuarios desatan críticas contra SIMAS.
Por: Emilio Gallegos
PIEDRAS NEGRAS, COAH. — La problemática del agua en la ciudad dejó de ser únicamente un asunto técnico para convertirse en un conflicto político que pone en entredicho la capacidad del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento (SIMAS).
El propio gerente del organismo, Lorenzo Menera, reconoció que el agua que llega a los hogares presenta turbidez, atribuyéndolo a las lluvias registradas en Ciudad Acuña y al arrastre de sedimentos en el Río Bravo.
¿Qué declaró Lorenzo Menera sobre el agua?
Sin embargo, más allá de la explicación técnica, las declaraciones del funcionario generaron inconformidad entre la población, al admitir que el sistema no puede garantizar agua en condiciones óptimas y sugerir que los ciudadanos instalen filtros domésticos si desean consumirla.
La postura fue interpretada como un traslado de la responsabilidad hacia los usuarios, quienes, además de pagar el servicio, tendrían que asumir costos adicionales para hacer potable el agua.
Menera también señaló que la planta "solo potabiliza, no purifica", y pidió a la población esperar hasta dos días para que el río recupere condiciones normales, lo que reforzó la percepción de un sistema limitado ante contingencias.
Impacto en la comunidadEl caso abre cuestionamientos sobre la calidad del servicio, la inversión en infraestructura y la capacidad de respuesta del organismo operador frente a fenómenos recurrentes.
En medio de la crisis, crece el reclamo ciudadano por soluciones de fondo, así como por la rendición de cuentas de quienes encabezan el sistema, al considerar que las explicaciones no son suficientes ante una falla en un servicio básico.