Conocido como "El Ingeniero", consolidó importantes proyectos empresariales en los sectores gasolinero, alimentario, agrícola y acerero, además de impulsar el crecimiento comercial de la región.
Por: Emilio Gallegos
PIEDRAS NEGRAS, COAH.- José Luis Bobadilla Cuevas, conocido afectuosamente como "El Ingeniero" por familiares, amigos y colaboradores, falleció el 12 de junio a los 77 años de edad por causas naturales, dejando un amplio legado empresarial que contribuyó al crecimiento económico de Piedras Negras y de la región Norte de Coahuila.
Nacido el 15 de febrero de 1949 en Sinaloa, llegó al norte de Coahuila como ingeniero agrónomo recién egresado, sin imaginar que esta tierra se convertiría en el escenario de una trayectoria empresarial caracterizada por la visión, la disciplina y el trabajo constante.
Impacto en la economía localSu nombre quedó estrechamente ligado al desarrollo económico de la frontera a través de diversos proyectos que consolidó a lo largo de varias décadas. Entre ellos destaca la estación de servicio PEMEX "Servicio 57", ubicada en el acceso a Piedras Negras sobre la carretera federal 57, empresa que se convirtió en un referente del sector gasolinero en la región gracias a la confianza construida entre miles de automovilistas y empresas.
Con una visión orientada a la diversificación, también incursionó en la industria alimentaria mediante la creación de la cremería "Flamingos", marca reconocida en el norte de Coahuila y con presencia en importantes centros comerciales de la región.
Su formación como ingeniero agrónomo siempre estuvo presente en su vida. Quienes lo conocieron recuerdan su sensibilidad por el campo y la naturaleza. Esa pasión lo llevó a desarrollar la nogalera "Las Cruces", considerada una de las más importantes de la región de los Cinco Manantiales.
Trayectoria empresarial destacadaA principios de la década de los 2000 amplió nuevamente sus actividades empresariales con la fundación de "Aceros 57", compañía que logró posicionarse como una de las principales distribuidoras de acero al mayoreo y menudeo en esta zona del estado.
Su liderazgo también trascendió al ámbito empresarial organizado al desempeñarse como presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Piedras Negras, desde donde impulsó iniciativas para fortalecer la actividad económica local.
En reconocimiento a su trayectoria y aportación al desarrollo de la ciudad, recibió en 2017 la Presea Piedras Negras, distinción otorgada por el Gobierno Municipal.
Quienes compartieron su vida laboral destacan su disciplina, su capacidad de liderazgo y la cercanía que mantuvo con sus colaboradores, para quienes generó oportunidades de empleo y crecimiento a través de las empresas que fundó y consolidó.
Su principal motivación fue siempre su familia: su esposa, Cruz María de Bobadilla; sus hijos José Luis, José Carlos y María, así como sus nietos, quienes continúan el legado de trabajo, esfuerzo y compromiso que distinguió su vida.
Como homenaje a su memoria, el próximo 15 de junio se celebrará una misa en la parroquia de San Juan de los Lagos.
Con su partida concluye una trayectoria empresarial ejemplar; sin embargo, permanece el legado de un hombre cuya visión, esfuerzo y capacidad de trabajo contribuyeron significativamente al desarrollo económico de Piedras Negras y de la región Norte de Coahuila.