El ambiente festivo se apoderó de las calles, donde los gritos de '¡México, México!' resonaron con fuerza entre los asistentes.
Por: Edson Rojas
La pasión tricolor volvió a manifestarse en las principales vialidades de Monclova. Apenas sonó el silbatazo final que decretó la victoria de México por 1-0 sobre Corea del Sur en su segundo compromiso de la Copa Mundial 2026, decenas de aficionados salieron a celebrar.
La cita fue, una vez más, en el "Rallador de queso", convertido en el epicentro de la fiesta futbolera.
Ataviados con la camiseta verde, sombreros charros y sarapes; ondeando la bandera nacional y haciendo sonar cornetas y tambores, niños, jóvenes y adultos fueron llegando poco a poco al tradicional punto de reunión para los festejos futboleros en la ciudad.
Desde temprana hora, la afición había seguido las incidencias del encuentro en casas, restaurantes y distintos establecimientos de la ciudad, viviendo cada jugada con la emoción y el suspenso al límite, hasta que llegó el ansiado gol por medio de Luis Romo que valió la victoria.
El ambiente se transformó rápidamente en una auténtica marea tricolor. Los gritos de "¡México, México!" retumbaron con fuerza entre los asistentes, mientras que al son de la cumbia y del tema "Payaso de Rodeo", la vialidad se convirtió en una pista de baile, y la emoción se reflejaba en cada rostro.
La colorida fiesta se prolongó durante varios minutos entre cánticos, aplausos y muestras de orgullo nacional. La afición monclovense volvió a demostrar que el ambiente mundialista también está presente en la ciudad. Con la ilusión a tope, tras ver a la Selección Mexicana al frente de su grupo, los seguidores mexicanos armaron una auténtica fiesta en las calles.