André-Pierre Gignac se despide de Tigres tras 11 años de éxitos

André-Pierre Gignac ha sido el máximo goleador de Tigres, dejando una marca de 232 goles en su trayectoria.

Por: Agencia

André-Pierre Gignac llegó a Tigres para intentar conquistar América. Se marcha 11 años después como el futbolista más importante en la historia de la institución.

La final de la Concacaf Champions Cup frente a Toluca será apenas el último capítulo de una trayectoria marcada por goles, títulos y una transformación que cambió para siempre el destino del conjunto regiomontano.

 

La historia comenzó el 15 de julio de 2015 en Porto Alegre. Apenas unos días después de ser presentado como refuerzo estelar, el delantero francés debutó con los felinos frente al Internacional de Brasil en la semifinal de la Copa Libertadores. Una semana más tarde marcó su primer gol con la camiseta auriazul en el Estadio Universitario y ayudó al equipo a instalarse en la primera final continental de su historia.

Aunque aquella aventura terminó con una derrota frente a River Plate, la llegada de Gignac representó el inicio de una era inédita para la institución. Lo que parecía ser únicamente una contratación rimbombante terminó por convertirse en la decisión que cambió para siempre la historia de Tigres.

Cuando el atacante aterrizó en Nuevo León, el club presumía apenas tres campeonatos de liga. Durante su etapa como referente auriazul, los regiomontanos conquistaron cinco títulos de Liga MX, una Liga de Campeones de Concacaf y varios Campeón de Campeones, además de alcanzar la final del Mundial de Clubes de la FIFA, consolidándose como una de las organizaciones más exitosas del continente.

 

Gignac fue el rostro de esa transformación. Sus goles aparecieron en finales, clásicos, liguillas y partidos internacionales. Con el paso de los años se convirtió en el máximo goleador en la historia de Tigres, una marca que difícilmente será alcanzada en el corto plazo y que resume la dimensión de su legado dentro de la institución.

Más allá de las cifras, que incluyen 232 goles con la camiseta de Tigres, 193 en Liga MX, tres en Copa MX y 36 en torneos internacionales, el francés logró algo que pocos extranjeros han conseguido en el fútbol mexicano: convertirse en un símbolo de identidad para una afición.

Su conexión con el club trascendió los títulos y los récords. Gignac eligió quedarse cuando todavía tenía mercado en Europa y terminó construyendo una relación única con la ciudad, con la institución y con los seguidores auriazules.

La final frente a Toluca marcará el cierre de esa historia. Aunque el club no ha realizado un anuncio oficial sobre su salida, el contrato del delantero concluye al finalizar la temporada y distintos reportes lo vinculan con el Orlando City de la MLS como posible siguiente destino en su carrera.

La historia tendrá un último giro. Gignac se despedirá en el mismo estadio donde hace apenas unos meses se le negó la posibilidad de conquistar otro campeonato de Liga MX. El Nemesio Diez, escenario de la derrota de Tigres ante Toluca en la final del Apertura 2025, será también el lugar donde buscará cerrar su trayectoria auriazul con un nuevo trofeo internacional.

A sus 40 años, el francés deja una vara difícil de igualar. No solo por los goles y campeonatos, sino por haber encabezado la etapa más exitosa que ha tenido Tigres desde su fundación y por convertirse en el referente de toda una generación de aficionados.

Si logra conquistar la Concacaf Champions Cup, añadirá un trofeo más a una colección que ya es histórica. Si no lo consigue, su legado permanecerá intacto. Porque el partido más importante de André-Pierre Gignac con Tigres no será el de este sábado, sino todos los que disputó durante más de una década para cambiar la historia de la institución.

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