El árbitro Alfonso Martínez fue víctima de insultos racistas durante un partido en Monclova, lo que generó una ola de apoyo en redes sociales.
Por: Edson Rojas
Un reprobable episodio de discriminación se sumó a los recurrentes actos de violencia que se han registrado en los circuitos de fútbol amateur de Monclova y la Región Centro, luego de que el joven árbitro Alfonso Martínez denunciara públicamente haber sido víctima de insultos racistas durante un partido celebrado el pasado sábado.
El silbante, integrante del Colegio de Árbitros Independientes, relató que mientras sancionaba un encuentro fue agredido verbalmente por dos aficionados, quienes lo atacaron con expresiones despectivas relacionadas con el color de su piel.
A través de una publicación en su perfil personal de Facebook, Martínez hizo pública la situación y expresó el impacto emocional que le provocó el incidente. "Me tocó algo horrible como persona: fui insultado por una señora y un señor, insultos racistas hacia mi color de piel. La verdad fue tanta la tristeza de ver gente así, y las ganas de llorar de coraje", señaló el árbitro en su mensaje.
"Es una sensación fea porque soy mexicano, como todos. Mi color de piel no dice que sea de un país ajeno a México. Neta, lastimó mi corazón tanto. Gracias a los jugadores por su apoyo en esto", agregó.
De acuerdo con la denuncia, los responsables de los insultos acompañaban a un equipo de la colonia Obrera, quienes gritaron expresiones ofensivas como "prieto", "negro" y "color carbón", entre otras palabras denigrantes dirigidas al árbitro.
Tras hacerse pública la situación, varios jugadores, aficionados y miembros de la comunidad futbolística local manifestaron su solidaridad con Martínez a través de redes sociales, condenando el acto de racismo y respaldando su valentía al denunciarlo.
Asimismo, diferentes voces dentro del entorno del fútbol amateur han solicitado a la liga correspondiente investigar lo sucedido y tomar medidas disciplinarias contra el equipo involucrado y sus seguidores, con el objetivo de evitar que este tipo de conductas se repitan en los campos deportivos de la región.