El noruego ha mostrado señales de recuperación en tierra batida, pero su decisión de jugar en Ginebra genera dudas.
Por: Staff / La Voz
A veces, el mayor rival de un tenista no está al otro lado de la red. En el caso de Casper Ruud, el verdadero desafío antes de comenzar Roland Garros 2026 podría ser el calendario... y el desgaste físico. Mientras muchos jugadores afinan detalles y descansan antes del Grand Slam parisino, el noruego llega con una agenda tan exigente que ya genera dudas sobre su resistencia.
Ruud tomó una decisión tan valiente como arriesgada: competir esta misma semana en el ATP 250 de Ginebra, justo antes del inicio de Roland Garros. Lo sorprendente es que no fue una simple participación simbólica; el exfinalista del torneo parisino avanzó hasta semifinales, alargando considerablemente su tiempo en pista.
¿Cómo afecta el calendario a Ruud?El problema es evidente: mientras otros favoritos ya se adaptan a las condiciones de París, Ruud sigue sumando partidos, viajes y desgaste. Según el panorama actual, si alcanza la final en Ginebra podría haber disputado encuentros en 7 de los últimos 9 días, pasando además por distintos países y superficies de competencia antes de debutar en Roland Garros. El margen de recuperación sería mínimo.
Y hay otro detalle importante: el sorteo tampoco le favorece del todo. Al ubicarse en la parte baja del cuadro masculino, Ruud debutará prácticamente sin descanso, teniendo muy poco tiempo para aclimatarse al entorno parisino. En un torneo donde las batallas a cinco sets exigen una resistencia casi extrema, llegar físicamente justo puede marcar la diferencia entre avanzar o despedirse temprano.
¿Qué ha mostrado Ruud en la gira europea?Lo paradójico es que este problema llega justo cuando el noruego parece recuperar su mejor versión sobre arcilla. Ruud venía mostrando señales positivas durante la gira europea, consolidándose nuevamente como uno de los especialistas más sólidos en tierra batida y recuperando sensaciones tras meses irregulares. Eso hace que la apuesta por jugar Ginebra resulte aún más debatible: ¿sumar confianza o arriesgar energía antes del gran objetivo?
En el tenis de élite, cada detalle cuenta. Y aunque Ruud tiene experiencia suficiente para competir bajo presión, Roland Garros no perdona cuerpos cansados. La gran incógnita ya no es si tiene tenis para competir por algo grande —porque lo ha demostrado— sino si llegará con suficiente gasolina al momento más importante de la temporada sobre arcilla.