La propuesta de un feriado especial busca facilitar la movilidad durante el Mundial.
Por: Staff / La Voz
El calendario laboral de México podría tener un cambio inesperado en junio de 2026. Aunque la Ley Federal del Trabajo no contempla días de descanso obligatorio durante ese mes, autoridades locales analizan declarar un feriado especial con motivo de la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol 2026, un evento histórico que tendrá como una de sus principales sedes a la Ciudad de México.
La propuesta apunta al jueves 11 de junio de 2026, fecha en la que arrancaría oficialmente el Mundial. La intención detrás de este posible descanso es reducir el tráfico, facilitar la movilidad y permitir que más personas puedan participar o disfrutar de las actividades relacionadas con el torneo internacional.
¿Quiénes se beneficiarán del feriado?A diferencia de los feriados nacionales tradicionales, este nuevo día de descanso no aplicaría en todo México ni para todos los trabajadores. La medida estaría dirigida, en principio, a empleados de sectores específicos y principalmente en las ciudades sede del Mundial, especialmente la Ciudad de México. También se ha mencionado que entidades como Nuevo León y Jalisco podrían analizar acciones similares debido a que recibirán partidos del torneo.
Además, para que sea oficial, todavía tendría que publicarse un decreto en medios gubernamentales correspondientes. Hasta entonces, la fecha continúa siendo una propuesta respaldada por autoridades locales, pero no una obligación general para empresas privadas del país.
¿Qué sucede si trabajas el 11 de junio?Si el 11 de junio llega a establecerse como día de descanso obligatorio en ciertas entidades y una empresa solicita laborar ese día, la legislación laboral mexicana establece reglas claras: quienes trabajen durante un feriado deben recibir, además de su salario normal, un pago adicional, lo que comúnmente se traduce en un ingreso triple al final de la jornada.
Un Mundial que podría cambiar la rutina laboralEl Mundial de 2026 no solo promete estadios llenos y turismo internacional; también podría modificar temporalmente la vida laboral de miles de personas. De concretarse, este sería uno de los pocos descansos extraordinarios vinculados a un evento deportivo de alcance global en México, algo poco común en la historia reciente del país.