El histórico guardameta recibió el cariño de la afición azulcrema con un reconocimiento especial, un mural, una insignia en las playeras y un mensaje que recordó sus raíces en el club: "Gracias por siempre".
Por: Redaccion La Voz
Guillermo Ochoa protagonizó una noche cargada de emociones en el Estadio Banorte, donde el Club América organizó un homenaje para reconocer la trayectoria del arquero y su vínculo con la institución. Durante el encuentro ante Pachuca, correspondiente a la Jornada 14 del Apertura 2026, los seguidores azulcremas fueron testigos de una despedida especial para una de las figuras más representativas del equipo en los últimos años.
Como parte de las actividades conmemorativas, el inmueble fue identificado simbólicamente con el nombre de Memo Ochoa. En uno de los accesos se colocaron letras gigantes con su nombre, convirtiéndose en uno de los principales atractivos para los aficionados, quienes aprovecharon para tomarse fotografías y conservar un recuerdo de la celebración.
Un homenaje que llegó a cada rincón del estadio
Las muestras de reconocimiento también se hicieron presentes en las instalaciones del club. En la entrada de la tienda oficial se instaló un mural dedicado al guardameta, acompañado por la exhibición de los tres títulos que conquistó con la camiseta del América. La expectativa fue tal que la fila de seguidores que buscaban fotografiarse llegó hasta los torniquetes de acceso.
El tributo también estuvo presente en la indumentaria del equipo. Los futbolistas portaron un parche con la frase "Por S13empre", mientras que durante el calentamiento utilizaron camisetas blancas con el número 13 en la espalda, el dorsal que Ochoa defendió durante su etapa con las Águilas.
Antes del inicio del partido, el club compartió imágenes del arquero recorriendo en solitario la cancha del Estadio Banorte. La escena evocó su última aparición como profesional durante el Mundial de 2026, cuando caminó alrededor del terreno de juego mientras observaba las tribunas.
Durante su visita, Ochoa también tuvo la oportunidad de reencontrarse con personas cercanas a la institución, entre ellas Emilio Azcárraga, propietario del América, y el doctor Alfonso Díaz Rivera.
La afición azulcrema lo recibió entre aplausosUno de los momentos centrales de la ceremonia ocurrió antes del silbatazo inicial, cuando el exportero fue reconocido en el centro del campo. Ambos equipos participaron en el recibimiento, mientras desde las gradas azulcremas se desplegó un tifo con la leyenda "Por S13mpre".
Después de saludar a los 22 jugadores, Ochoa se acercó al cuerpo arbitral y a los capitanes Henry Martín y Carlos Moreno para participar en el tradicional volado que determina qué equipo comienza el encuentro.
El guardameta abandonó posteriormente el terreno de juego entre aplausos y cánticos de los aficionados, mientras los fotógrafos esperaban su salida para capturar uno de los instantes más significativos de la noche.
Memo Ochoa agradece al América y recuerda sus iniciosLa emotividad continuó durante el descanso del partido, cuando Ochoa volvió a la mitad de la cancha para dirigirse a los seguidores. En su mensaje, agradeció a Emilio Azcárraga, a la directiva del club y a la afición por formar parte de su historia futbolística.
Visiblemente conmovido, recordó que llegó a las filas del América cuando tenía apenas 10 años y reconoció el papel fundamental de sus padres, quienes lo llevaron a la escuela de futbol de la institución.
"Quiero agradecerle a una persona muy importante porque sin él nada de esto hubiera pasado", expresó al referirse a Emilio Azcárraga, a quien también agradeció por su papel en el crecimiento del club.
Asimismo, extendió su reconocimiento a la directiva, incluido Ferrán Reverter, y a todas las personas que hicieron posible el homenaje.
El momento concluyó con unas palabras que resumieron el sentimiento del arquero hacia la institución y sus seguidores. Tras agradecer el apoyo recibido a lo largo de su trayectoria, Francisco Guillermo Ochoa se despidió de la afición con una frase breve, pero significativa: "Gracias por siempre".
La ceremonia dejó en evidencia el vínculo que el guardameta mantiene con el América, equipo al que llegó durante su infancia y con el que construyó una parte fundamental de su carrera profesional.