Los fanáticos japoneses, tras su victoria 4-0 ante Túnez, realizaron una acción ejemplar al recoger desechos en el Estadio Monterrey, mostrando su compromiso con el entorno.
Por: Staff / La Voz
La fanaticada nipona volvió a dar una lección de civismo a nivel global.
Tras el silbatazo final del encuentro donde su selección se impuso contundentemente 4-0 ante Túnez el pasado sábado, los seguidores asiáticos no se marcharon a festejar de inmediato; en su lugar, se dedicaron a recolectar los desechos de las tribunas del Estadio Monterrey.
Esta costumbre, denominada en el país oriental como gomi hiroi, resalta el compromiso que tienen sus ciudadanos por el cuidado de los entornos comunes.
Un agradecimiento a la hospitalidad mexicana
Para Ken Okawa, de 30 años, esta experiencia fue doblemente especial al tratarse de su debut en una Copa del Mundo. "Somos visitantes en México y la gente nos ha recibido de forma espectacular, por lo que limpiar es mi manera de devolverles esa gran hospitalidad", comentó Okawa mientras juntaba vasos de plástico y envolturas cerca de su butaca.
Esta conducta se siembra desde la infancia en el archipiélago asiático, donde los estudiantes son los encargados de realizar el aseo de sus propios salones de clases. Miku Takeya, de 41 años, coincide en que esta acción es ya un acto reflejo: "Es un pilar de nuestra identidad. Lo hacemos para garantizar que el sitio quede impecable y el próximo asistente disfrute el espacio con comodidad".
Las grabaciones de la marea azul recogiendo desperdicios se han difundido masivamente en plataformas digitales. Ante la previsión de este escenario, el mandatario de Nuevo León, Samuel García, coordinó la entrega de 20,000 costales para basura en el recinto deportivo, el Fan Zone y diversos puntos turísticos, respondiendo a una petición expresa de la comunidad japonesa.