Por: Luisa Chavez
Hace ocho años su madre Coreicy participó en el Mundial de Francia; hoy Geovany quiere superarla y su primer paso es el campeonato con el Club Atlas en el Torneo de Fuerzas Básicas Sub-13 del futbol mexicano.
A su llegada a Monclova, el mediocampista Geovany Alexander López de 12 años de edad, fue recibido con porras, abrazos y besos por parte de familiares y amigos, quienes le prepararon una fiesta sorpresa.
“Gio”, como le dicen a Geovany Alexander, se mostró entusiasmado y contó su aventura en el torneo más importante de canteras, que se realizó la semana pasada en Toluca, Estado de México.
“Gio” agradeció a su familia por el apoyo.
“Es una alegría total, mi familia apoyándome y mi mamá en las gradas. Ya me la creo, soy campeón y esto es para ustedes”, comentó el futbolista, quien portaba su playera del Atlas y su medalla de la Liga BBVA.
Sus abuelos, Armandina de la Rosa y José Luis López, recordaron cuando “Gio” inició a practicar futbol en la colonia Oscar Flores Tapia; entre piedras y carencias zigzagueaba con el balón.
Apenas tenía tres años, no le gustaba mucho este deporte a pesar que lo practicaba su mamá Coreicy López. Años más tarde todo cambió.
En el torneo jugó en la jornada 2 contra Cimarrones de Sonora FC y en la tercera ante Pachuca, aunque consideró que merecía más minutos en el campo, sin embargo, era el más pequeño del equipo y eso fue un factor, pero no demerita su experiencia.
Mientras disfrutaba las tostadas y la discada con su familia, Geovany Alexander explicó que pasó por un mal momento con la cena en el hotel y se intoxicó, al igual que once de sus compañeros y directivos del Club. Tuvieron vómito y diarrea, y lograron recuperarse.
Festejaron su cumpleaños por adelantado.
El monclovense volvió a ver actividad hasta la final contra Tuzos Pachuca en el Estadio Nemesio Diez. Los atlistas cometieron errores en los primeros minutos, pero se recuperaron con el apoyo de todos hasta quedarse con el campeonato.
“En los últimos cinco minutos del partido, el entrenador me habló y me dio las indicaciones de jugar de doble nueve, y me decía que solo quería una. Sentí mucha emoción, sean los minutos que sean jugar la final en este Estadio es algo maravilloso”, expresó.
El campeonato lo saboreó mejor que su rebanada de pastel; brincando, gritando y con un equipo unido. La fiesta continuó en los vestidores y su entrenador les indicó, que es el inicio de cosas buenas para todos.
El futbolista cumplirá trece años la próxima semana y asegura que es el mejor regalo de cumple años. No se conformará y su objetivo es superar los logros de su madre en este deporte, y será el lunes 12 del presente mes, cuando se reporte para iniciar el proceso para la categoría de la Sub-15.
Con el Club Atlas tiene una prometedora carrera.
“SABÍA QUE TENÍA MADERA DE FUTBOLISTA”
Transcurría el mes de julio del 2011, cuando Coreicy López despertaba cada mañana y veía la Torre Eiffel. No era un sueño, era realidad. En ese año representó a México en el Mundial de Street Soccer en París, Francia y considera que todo lo vivido en Europa no se compara con tener un hijo campeón.
“Todo lo que viví en Francia, mis trofeos y medallas como goleadora, se hacen a un lado para poner el momento cuando vi a mi hijo entrar al campo y verlo jugar en la final. Él siempre me preguntaba, cuándo voy a ser mejor que tú mamá, y aquí está el resultado”, expresó.
El monclovense en compañía con algunos de sus amigos antes de regresar a casa.
La orgullosa madre relató que emigró hace tiempo a Sabinas, Coahuila por motivos de trabajo y después se llevó a Geovany Alexander.
El año pasado “Gio” se incorporó a un equipo de la Carbonífera y participó en un Nacional en Guadalajara, donde conquistó a visores del Atlas y se le dio seguimiento.
Al poco tiempo, se presentaron visores de Pumas en Sabinas y el monclovense jugó en un interescuadras, y lo convocaron al grado de viajar a México para estar en la cantera. Al momento de firmar, se arrepintió de último minuto y decidió por Atlas.
“En un principio no quería estar, le costaba trabajo estar lejos de casa. Poco a poco se fue acoplando, los sacrificios y los esfuerzos ya tuvieron su recompensa. Agradezco a Vanessa Carrillo por todo el apoyo, siempre ha estado con nosotros y es parte de nuestra familia”, expresó. Coreicy aprovechará toda la semana para consentir a su hijo y lo apoyará en todo momento para que cumpla con sus objetivos.