Cristian Chivu, entrenador del Inter, ha llevado al equipo a una de las temporadas más exitosas de su historia reciente, marcando un hito en el club.
Por: Agencia
Inter de Milán confirmó su dominio absoluto sobre el fútbol italiano y levantó la Copa Italia tras derrotar 2-0 a la Lazio en una final que controló prácticamente de principio a fin. El equipo de Cristian Chivu selló así un nuevo doblete doméstico después de haber conquistado también la Serie A, consolidando una temporada que ya queda marcada entre las más exitosas de su historia reciente.
El partido comenzó con intensidad y mucha tensión desde los primeros minutos. Inter mostró rápidamente la agresividad que lo caracterizó durante toda la campaña, aunque también sufrió las primeras amonestaciones del encuentro. Yann Bisseck vio la tarjeta amarilla apenas al minuto seis y poco después Alessandro Bastoni también fue advertido por el árbitro tras una entrada fuerte sobre un jugador laziale.
La presión interista encontró recompensa muy temprano. Al minuto 14, un tiro de esquina sembró el caos en el área de la Lazio y Adam Marusic, en su intento por despejar el balón, terminó enviándolo al fondo de su propia portería. El autogol golpeó anímicamente al conjunto romano, que desde entonces pasó largos tramos refugiado cerca de su arco sin encontrar claridad para salir jugando.
Con la ventaja en el marcador, Inter manejó los tiempos y castigó cada espacio que dejó la Lazio. Federico Dimarco y Denzel Dumfries fueron constantes por las bandas, generando peligro una y otra vez. Precisamente de una jugada por derecha nació el segundo tanto. Dumfries mandó un centro venenoso al área, el portero apenas alcanzó a desviar y Lautaro Martínez apareció completamente solo para empujar el balón y marcar el 2-0 al minuto 35.
La Lazio intentó reaccionar en la segunda mitad con modificaciones ofensivas y algunos intentos aislados, pero nunca logró comprometer seriamente a la defensa nerazzurra. Tijjani Noslin tuvo una de las ocasiones más claras con un disparo dentro del área que se marchó apenas desviado, mientras que Barella respondió después con un remate lejano que también se fue por encima del travesaño. Inter incluso estuvo cerca del tercero con un disparo de Luis Henrique al minuto 70.
Los minutos finales estuvieron marcados por la frustración laziale y el control absoluto del Inter. Pedro, Barella y Dimarco fueron amonestados tras un conato de bronca, reflejo de la tensión acumulada en una final que ya parecía definida. Cuando llegó el silbatazo final, los jugadores del Inter explotaron de alegría frente a una afición que celebró otro capítulo dorado en la era de Simone Inzaghi. La Copa Italia volvió a Milán y el doblete confirmó al Inter como el gran dominador del fútbol italiano esta temporada.