Javier Aguirre reflexiona sobre su legado en la Selección Mexicana

Javier Aguirre se prepara para su posible despedida como entrenador de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo.

Por: Agencia

En algún punto de la conferencia de Javier Aguirre previo al debut contra Sudáfrica, sus palabras se cargaron de nostalgia. Hablaba de un legado, de que sus jugadores tendrán una oportunidad especial y del futuro, pero ya sin él.

La cantidad de partidos que le quedan al frente de la Selección depende de sus jugadores, a los que él mismo ha calificado como "familia". Pueden ser tres, cuatro, quizá el afanoso quinto partido y después, es una realidad que se irá.

Busca marcharse con el alma limpia, sin cargos de conciencia. "Me siento bien, feliz, agradecido con la vida. Pude defender a mi país como jugador, como auxiliar y tres veces como entrenador. Tengo una maravillosa esposa que siempre está conmigo y ahora hasta nietos, no le debo nada a nadie".

 

Después de este rol particular de ser el entrenador anfitrión de una Copa del Mundo, El Vasco no sabe qué le depara el futuro, "lo que diga Silvia", susurra entre risa y mofa hablando de que la decisión final la tiene su pareja.

"El tiempo dirá. Para mí, el mejor entrenador en la historia de México es Nacho Trélles, ya veremos dónde me coloca la historia a mí".

 

Es el punto cuando recuerda que no es tan querido por la afición, por mucho que capotee los temporales. En España, por ejemplo, es más admirado que en su propio país, ahí forjó a hierro y fuego una carrera constructiva y respetable con más de 10 años dirigiendo.

En México, en cambio, le achacan las derrotas dolorosas del Mundial de Corea y Japón 2002 ante Estados Unidos en octavos de final o en Sudáfrica 2010 ante Argentina.

"En esta silla es difícil los términos medios, vamos de un lado a otro. Tampoco me es relevante cómo me consideren, si héroe o villano, lo importante es que el grupo de jugadores haga su trabajo, soy lo menos importante, pero el máximo responsable, básicamente de los fracasos, es una ley que sé, finalmente todos somos recordados y esta no será la excepción, no es algo que me ocupe".

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