Por: agencia reforma
Hasta antes de que la Primera División se detuviera a causa del parón por el COVID-19, “Nico” Sosa no encontraba su lugar en León. La participación del uruguayo se limitó a 10 minutos y dos partidos jugados en el equipo de Ignacio Ambriz, por si fuera poco, a sus 24 años, una lesión muscular le complicó más, y en una ciudad que todavía ni siquiera termina por conocer.
Entre los entrenamientos y los videojuegos, Sosa escapaba por momentos de los días difíciles. Call Of Duty, un shooter primera persona, le mantenía ocupado hasta antes de ser elegido para representar a La Fiera en la eLiga MX, donde se mantiene, junto al Toluca como los únicos invictos del torneo, se ha ganado el aprecio de su club, de los aficionados esmeraldas y el apoyo de sus compañeros.
¿Quien diría que un videojuego le devolvería la confianza?
“A veces hablo con mi papá y mi hermano y les cuento lo mucho que me ayudó esto en el tema de la confianza. Cuando me lesioné se me criticaba mucho, leí hasta comentarios donde aseguraban que estaba fingiendo la lesión y uno queda sorprendido porque de verdad quiero apoyar a mi club.