El PSG dominó el partido con una posesión abrumadora y un juego ofensivo constante.
Por: Agencia
El París Saint-Germain completó su misión en el partido de ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League 2025-2026 al derrotar por 2-0 a un Liverpool irreconocible, quien no demostró lo exhibido hasta ahora en el torneo continental. Tendrán que trabajar en el juego de vuelta para salvar el honor de la Liga Premier.
El equipo de Luis Enrique fue el dueño absoluto del balón, registrando una posesión abrumadora y dejando la sensación de que el resultado pudo ser mucho más abultado de no ser por la actuación heroica de Giorgi Mamardashvili, quien junto con el poste se encargaron de ser los protagonistas defensivos.
El asedio local comenzó desde el pitido inicial. Al minuto 11, llegó el primer zarpazo: Desire Doué aprovechó las facilidades de una zaga inglesa excesivamente hundida para acomodarse el balón a la derecha y soltar un disparo que, tras rozar en un defensor, superó al guardameta georgiano. Con el 1-0, el Liverpool intentó reaccionar sin éxito, siendo incapaz de disparar a puerta hasta el minuto 40.
Tras el descanso, la situación no cambió y el equipo parisino se mantuvo constante en el ataque. El PSG siguió moviendo el balón con paciencia mientras los de Arne Slot se limitaban a defender. La sentencia definitiva se fraguó en el minuto 66. Tras una posesión eterna, João Neves filtró un pase magistral para habilitar a Kvaratskhelia. El extremo georgiano, con una frialdad absoluta, recortó a Mamardashvili y remató a placer para poner el 2-0 definitivo.
La recta final del partido estuvo cargada de tensión y polémica. En el minuto 70, el colegiado Sánchez Martínez señaló un penalti de Konaté sobre Zaire-Emery, pero tras revisar el VAR, decidió anular la decisión. Poco después, Dembélé estrelló un derechazo en el poste que pudo haber sentenciado la eliminatoria.
El encuentro también dejó patente la ruptura total entre Slot y Salah, quien fue suplente en una noche donde los ingleses solo pudieron aferrarse a las paradas de su portero para no salir goleados. Aunque el PSG fue muy superior, el Liverpool se marcha vivo de milagro, confiando en una épica remontada en el "factor Anfield" para revertir una eliminatoria que hoy parece teñida de azul y rojo.