Vinícius Jr. cuenta con el respaldo de sus compañeros en la lucha contra el racismo en el deporte.
Por: Staff / La Voz
MADRID – El Real Madrid ha adoptado una postura radical frente a los persistentes ataques racistas dirigidos hacia su delantero estrella, Vinícius Jr. Fuentes cercanas al club blanco confirmaron este martes que la directiva y la plantilla han acordado abandonar el terreno de juego si se repiten incidentes de odio en los estadios de la Liga Española o en competiciones internacionales.
La decisión marca un punto de inflexión en la política de tolerancia cero que busca implementar el equipo presidido por Florentino Pérez. El hartazgo en el seno del club es absoluto tras los reiterados episodios de discriminación que el brasileño ha enfrentado en los últimos años, considerando que las sanciones impuestas hasta ahora por las autoridades deportivas no han sido disuasorias.
Protocolo de Vinícius Jr. y el Real Madrid contra el racismoDe acuerdo con las nuevas directrices internas, el capitán del equipo tendrá la potestad de informar al árbitro sobre cualquier insulto racista proveniente de la grada. Si tras el primer aviso por megafonía los ataques persisten, el Real Madrid se retirará a los vestuarios, sin importar el marcador o el minuto del encuentro, asumiendo las posibles consecuencias administrativas o pérdida de puntos.
Vinícius Jr., quien se ha convertido en el rostro global de la lucha contra el racismo en el fútbol, cuenta con el respaldo total de sus compañeros. "A la próxima nos iremos del campo", es la consigna que resuena en el vestuario de Valdebebas, buscando forzar a LaLiga y a la UEFA a tomar medidas más severas, como el cierre total de estadios o la pérdida inmediata de partidos para los clubes infractores.
Repercusiones en LaLiga y la Champions LeagueEste ultimátum del Real Madrid llega en un momento de alta tensión mediática. Mientras que el Consejo Superior de Deportes (CSD) de España ha intentado endurecer las penas, el club merengue considera que la protección hacia sus jugadores sigue siendo insuficiente. La medida busca sentar un precedente histórico en el deporte europeo para erradicar conductas de odio en los recintos deportivos.
Expertos deportivos señalan que esta acción podría provocar un "efecto dominó" en otros clubes de la Champions League, obligando a los organismos rectores del fútbol mundial a reformar sus protocolos de actuación ante actos discriminatorios. Por ahora, el Real Madrid se mantiene firme: la dignidad de sus futbolistas está por encima de cualquier resultado deportivo.