Por: Héctor Guerrero
Hace unos días cumpliría años el más grande basquetbolista que ha tenido Piedras Negras: Jesús Gerardo “Gero” Reyes Morales.
Ayer en la tarde en la Iglesia San Juan de la colonia Roma se reunieron familiares, amigos, autoridades y deportistas, para recordarlo y orar por su alma.
Estuvieron presentes su esposa e hijos.
“Gero” formó parte de la dinastía más basquetbolera de esta frontera…junto al enorme Héctor.
Hoy ya no están los dos, pero sus hijos y sobrinos siguen encestando balones.
Gerardo y Héctor, seguramente siguen practicando allá el deporte que más los apasionó., allá en el cielo.
Por ello, la misa y posterior reunión, fue una gran ocasión para recordarlos.
El ejemplo como ser humano y la pasión con la que jugó en vida, siguen latentes.
“Gero” fue llamado al reino de Dios Nuestro Señor hace dos años.
Un infarto fulminante acabó con su vida.
Sin embargo, dejó un gran legado.
Primero como jugador activo, en el que llegó a ser seleccionado nacional y luego inmortalizado en el Salón de la Fama del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, gracias a los títulos nacionales obtenidos.
En la placa alusiva reconocen el gran legado, disciplina, pasión y lealtad en el deporte del basquetbol.
Sus actuaciones como jugador, fortaleció a la Dinastía Reyes Morales, y a la organización de los torneos que cada año celebran.
Fue también un entusiasta promotor del baloncesto.
Piedras Negras lo adoró y aún sigue llorando su partida.
Dos familiares, el profesor Arturo Reyes y su hijo Arturo, siguen siendo sus más fieles admiradores.
El menor de ocho hermanos sigue vivo en la memoria de quienes lo conocieron.
Hoy es momento de recordarlo.
El mejor basquetbolista, un incomparable ser humano y un gran padre de familia.
Los Reyes Morales son Arturo Ángel, Aureliano, Héctor Manuel (QPD), María del Carmen, Roberto, María Guadalupe, José Fernando y Jesús Gerardo (QPD), hijos de don Aureliano Reyes De la Riva y doña Carmen Morales.