La delegación no pudo controlar la angustia y preocupación que les genera la reciente invasión militar de Rusia en su país
Por: Staff / La Voz
El juego clasificatorio al Mundial de Básquet 2023 entre España y Ucrania se llevó a cabo bajo una profunda tristeza y preocupación. El elenco visitante, contra su volutad de afrontar este juego, no pudo contener las lágrimas en el minuto de silencio.
De parte del anfitrión, tanto el público de la ciudad española de Córdoba como sus autoridades deportivas le brindaron varios homenajes y exhibieron banderas con mensajes de apoyo debido a la invación militar de Rusia a Ucrania.
El equipo cuando abandonó la concentración fue despedido por aplausos de parte del público que se encontraba en la calle. Este acto se repitió cuando llegó al estadio Palacio Municipal Vista Alegre de Córdoba y al finalizar el encuentro. Los videos fueron compartidos por el periodista Lucas Sáez-Bravo.
España se impuso sin problemas por 88-74. Sin embargo, el resultado deportivo poco importó debido a los serios problemas que afronta Ucrania. Según la prensa española, los jugadores ucranianos no querían disputar el encuentro. Muchos de ellos, incluso, no saben cómo regresarán a sus hogares.
El pívot ucraniano Artem Pustovyi llevó en la mejilla escrito un rotundo ‘NO WAR’ (no a la guerra), y algunos jugadores llegaron al pabellón con banderas de su país en los hombros. Había alguna enseña ucraniana más en las gradas.
Vale recordar que el partido que Ucrania debía afrontar también ante España, correspondiente a la fase de clasificación para el Mundial de 2023 y que estaba fijado para el domingo 27 de febrero en Kiev, quedó aplazado y se disputará finalmente en la próxima ventana de junio-julio “a causa de la inseguridad de la actual situación internacional”, informó la Federación Española de Baloncesto (FEB).