Un ejemplo de vida

Por: Luisa Chavez

El futbol americano cambió su vida, logró varios campeonatos y ganó una familia. Sayuri, con el número 50 defiende los colores de Halconas de Monclova, que es el primer club de futbol americano femenil. ó

Sayuri Azeneth Velázquez, es originaria de la colonia Borja de Ciudad Frontera. Nació el 11 de julio de 1991, es hija de Lorena, y tiene dos hermanas: Fernanda y Nayely.

Un día en las redes sociales encontró una publicación de una convocatoria de tochito dirigido para mujeres y decidió adentrarse. Nunca había practicado deporte y su primer equipo fue la FCA.

En un principio no entendía las reglas, se posicionó en la defensiva y jugó un corto tiempo para luego cambiarse a Bengals en la Liga Municipal

Bajo la batuta del coach, Orlando Gómez, se adentró de lleno al tochito y se convirtió en corner. En ese momento, se sintió cobijada por sus compañeras, con quien tuvo una gran amistad no sólo dentro del emparrillado sino también fuera.

Fue en el 2016, cuando varias jugadoras mostraron a su coach la inquietud de jugar americano, pero no tuvo eco su llamado y fue hasta que un día se pusieron el equipo de americano para practicar en forma de broma.

De ahí en adelante se formó Halconas de Futbol Americano Femenil y junto con otros coach llevaron a las monclovenses a jugar en Ligas de Coahuila y Nuevo León, logrando 3 campeonatos.

¿Por qué jugar americano?

“Simplemente me gustan los golpes, convivir y tener amigas. En un principio comenzó como un juego, pero al poco tiempo todo cambió. En ese tiempo, éramos 8 jugadoras y poco a poco se fueron uniendo más”.

¿Cuál fue la reacción de su familia?

“A mi mamá no le gusta que juegue, dice que son golpes gratis, pero a mí me gusta mucho y no lo pienso dejar. Me siento alegre y viva. Nadie de mi familia iba a verme a los juegos. Más tarde mi hermana Fernanda me apoyó y ahora forma parte del equipo”.

¿Cuál fue su primer partido?

“Fue contra Carneras en la Liga Beautiful de Saltillo. Fue lo mejor, muy bonito todo y a la vez muchos golpes. Es algo indescriptible. Cuando entré al campo sentí nervios, pero ya dentro cambió mi perspectiva, y fui aprendiendo junto con mis compañeras. Éramos las primeras mujeres en jugar americano y representar a Monclova”.

¿Cuáles fueron los primeros retos que se enfrentó?

“Sin duda aprenderme todas las jugadas. Comencé a jugar varias posiciones, entonces fue un reto para mí, pero con la ayuda de mis coaches Orlando y Jesús Doroteo, a quienes admiro mucho y gracias por su apoyo, salí adelante”.

¿Cuál es el recuerdo más especial de su primera temporada?

“Sin duda la Final. Fue contra Halconas de Saltillo. Fue muy cardiaco, íbamos perdiendo. Nos animaron los coaches, nos decían que nosotras éramos mejor y salimos adelante. Fuimos el caballo de troya, novatas y campeonas”.

¿Cambian de Liga y se coronan?

“Para el 2017, nos cambiamos de Liga, esta vez a Monterrey. Fueron partidos muy buenos y el nivel también. Nos gusta la mala vida, en la final contra Legionarias, íbamos perdiendo y otra vez en el medio tiempo regresamos con todo para ganar. Cada vez nos uníamos más y nos convertimos en una gran familia”.

¿Cómo logras ser la jugadora más valiosa?

“Lo recuerdo muy bien. Fue en la Final contra Templarias en el 2018, todavía en la Liga de Monterrey. En ese juego anoté el punto extra para ganar. Íbamos abajo para variar 6-0. En la segunda mitad empatamos y en el punto extra se genera una jugada, y anoté. Festejé, grité, brinqué y fue algo muy hermoso para mí. Son recuerdos que jamás se olvidan”.

¿Volviste a ser MVP?

“Fui en un partido de temporada regular del año 2019 en Monterrey. En ese tiempo ya jugaba como line baker y corredora, estábamos en una reestructuración del equipo. Muchas jugadoras, ya no pudieron estar. Ninguna temporada es igual, pero logramos llegar a Semifinal”.

¿Qué fue para ti representar a Coahuila?

“Fue otra etapa de mi vida muy importante. En ese 2019, fui seleccionada junto con otras 4 compañeras por Saltillo para jugar el Nacional en Monterrey. Estuve como line baker y jugué todos los partidos. Me gané la confianza de mis compañeras y coach, aquí demostramos que las mujeres también podemos jugar americano”.

¿Ha sufrido discriminación por jugar americano?

“Muchas personas dicen que es un deporte de hombres, pero no es cierto. Escucho también malos comentarios sobre las mujeres que jugamos este deporte, esto va más allá del género. Tenemos los mismos derechos y oportunidades, y vamos a disfrutarlos”.

¿Cuál es el plan para este 2020?

“Esperamos regresar al campo. Estamos en otra Liga de Satillo, tuvimos un buen desempeño y clasificamos al Playoff. En la semana que íbamos a jugar empezó la pandemia y toda esta situación. Todo se suspendió y esperamos que pase pronto para volver a jugar”.

Por último ¿Cuál es tu objetivo?

“Mi objetivo es ser mejor cada día tanto dentro como fuera del emparrillado, y disfrutar de la vida. Como jugadora seguiré jugando con Halconas de Monclova y con mis coach Orlando y Jesús, quizás más adelante representar otra vez a Coahuila”.

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