Elementos de Peritaje descartaron un accidente, confirmando que el problema fue una discusión que terminó en detención.
Por: Brenda Rebolloso
MONCLOVA, Coah.– Lo que pintaba como una noche de copas, compañía y quizá un final romántico terminó con Carlos en los separos municipales, luego de protagonizar un altercado con la mujer que lo acompañaba y ser detectado bajo los efectos del alcohol.
El incidente ocurrió durante la madrugada sobre el bulevar Harold R. Pape, por donde el hombre se desplazaba rumbo al sur a bordo de una Mitsubishi L200 gris, propiedad de la empresa canadiense Recursos Mineros Mamut.
Según los primeros informes, Carlos había regresado a Monclova después de permanecer trabajando en la Sierra Madre y aprovechó sus días de descanso para salir a beber en compañía de una conocida.
La velada se complicó antes de llegar al cruce con la calle Ecuador, cuando ambos comenzaron a discutir dentro de la camioneta. La situación subió de tono hasta terminar en un forcejeo entre los ocupantes.
Durante el altercado, la mujer presuntamente tomó las llaves de la unidad y terminó en el suelo junto con Carlos. Después del incidente, optó por abandonar el lugar y salió corriendo, dejando al supuesto "galán" junto a la camioneta.
La unidad quedó parcialmente detenida sobre uno de los carriles del bulevar, situación que llamó la atención de otros automovilistas, quienes pensaron que se había registrado un accidente y solicitaron la presencia de las autoridades.
Elementos de Peritaje acudieron para revisar el supuesto percance, pero al llegar descartaron que hubiera ocurrido algún choque. El problema, aparentemente, había sido una discusión que se salió de control dentro de la camioneta.
Al entrevistarlo, los oficiales detectaron que Carlos presentaba evidentes signos de ebriedad, por lo que terminó detenido y fue trasladado a los separos municipales.
La Mitsubishi L200 quedó asegurada mientras se realizaban las diligencias correspondientes.
Resolución del incidenteComo último capítulo de la peculiar noche, las llaves que habían desaparecido durante el pleito fueron encontradas dentro de la propia camioneta.
Así, el plan de copas y compañía terminó sin paseo, sin acompañante y con Carlos pasando la noche en una celda municipal. El único misterio resuelto fue el de las llaves, que nunca habían salido de la camioneta.