La mujer y su hija de tres años, regresaron a su casa, sanas y salvas.
Por: Brenda Rebolloso
MONCLOVA, COAH.- Una llamada de extorsión telefónica mantuvo en vilo a una familia de la colonia Buenos Aires, luego de que delincuentes exigieran 300 mil pesos a cambio de la supuesta liberación de una mujer y su hija de tres años, quienes habían salido a vender quesos a otro municipio. La situación resultó ser un caso de secuestro virtual.
El incidente ocurrió ayer por la tarde en el domicilio ubicado en la calle Aurelio Treviño, número 1921.
Según el reporte, un hombre recibió una llamada del número 8661340751, haciéndose pasar por personal de un centro de apoyo, por lo que le solicitaron información personal sobre Ilse Guadalupe Molina Saldaña, de 41 años, y su hija Karla ‘N’, de tres años.
Poco después, recibió una videollamada del número de la mujer, en la que los extorsionadores afirmaron tenerlas secuestradas y amenazaron con hacerles daño si no reunía el dinero en una hora.
Desesperado y nervioso, el hombre intentó verificar la información comunicándose con familiares, quienes confirmaron que Ilse y la niña habían salido de casa desde las 10:00 horas, lo que aumentó su preocupación, ya que no podía contactarlas y desconocía cómo iban vestidas.
El usuario, quien se encontraba viajando desde Nadadores hacia Monclova, solicitó apoyo de las autoridades para localizar a su hija y a la madre de esta.
Elementos policiales y especialistas en manejo de crisis de extorsión activaron un protocolo de búsqueda y comenzaron a rastrear las llamadas. Finalmente, las investigaciones confirmaron que las mujeres no estaban en peligro y que se trataba de un secuestro virtual, un método usado por delincuentes para generar terror y obtener dinero rápidamente.
Así mismo, minutos más tarde, Ilse y su hija regresaron a su vivienda, donde la mujer tuvo que ser atendida por los paramédicos de Cruz Roja Mexicana, al resultar con crisis nerviosa tras lo sucedido.
La policía exhortó a la población a no proporcionar datos personales a desconocidos, desconfiar de llamadas sospechosas y, ante una situación similar, comunicarse de inmediato al Sistema Estatal de Emergencias, 911.