Uriel terminó como Santo Cristo por molestar a los hermanos Jesús e Israel Espinoza.
Por: Brenda Rebolloso
MONCLOVA, COAH.- Dos hermanos terminaron a disposición del Ministerio Público al masacrar a golpes a un hombre que, presuntamente los molestó al verlos feo mientras se encontraba cenando en una taquería localizada sobre el bulevar Harold R. Pape, la madrugada de ayer.
Uriel Rafael Ávila Paredes, es quien terminó como Santo Cristo al ser brutalmente golpeado por los hermanos Espinoza Garza, Jesús e Israel de 42 y 39 años, respectivamente.
Los sangrientos hechos se registraron alrededor de las 03:15 horas, cuando Uriel llegó a Tacos Alán en compañía de su amigo Daniel Espinoza, tras salir de un bar pues pretendían cenar en el lugar.
Sin embargo, Uriel se adelantó mientras su amigo se estacionaba cuando al volver, Daniel se percató que los hermanos Espinoza Garza estaban discutiendo con su amigo por lo que se encargó de calmar los ánimos, asegurando que no querían problemas.
Tras cenar, Uriel y su amigo se levantaron de la mesa pero al pasar por la mesa en la que se encontraban Israel y Jesús se despidieron de ellos sin imaginar que al adelantarse a la camioneta Uriel iba a ser golpeado salvajemente por los hermanos, quienes son vecinos de la colonia Obrera Sur.
Los hermanos Espinoza se ensañaron con Uriel, a quien todavía en el piso agarraron a patadas y no se detuvieron hasta verlo con el rostro ensangrentado.
Testigos de los bochornosos hechos llamaron a la Policía, interviniendo elementos preventivos, quienes al ver el estado en el que se encontraba Uriel, pidieron el apoyo de los paramédicos de Cruz Roja.
Jesús y su hermano Israel fueron asegurados por la Policía luego que Daniel los acusó como los responsables del ataque. Los hermanos indicaron a las autoridades que golpearon a Uriel porque los molestó mientras estaban cenando con sus amigos además de que se les quedó viendo feo.
Uriel fue auxiliado por los socorristas, quienes lo llevaron a un hospital mientras que sus atacantes fueron asegurados por la Policía y llevados a la Comandancia, donde tras ser encerrados en una celda, terminaron a disposición del Ministerio Público bajo el cargo de lesiones dolosas y/o lo que resulte.