Ebrio se lleva de encuentro un Punto Violeta

Un vecino de Frontera chocó su Toyota Tundra azul contra un Punto Violeta y causó daños en la plaza.

Por: Brenda Rebolloso

Al parecer, las jardineras y el mobiliario urbano se le atravesaron en el camino. Un conductor terminó haciendo destrozos en una plaza pública durante la madrugada de este lunes, luego de perder el control de su camioneta y estrellarse contra un Punto Violeta en la colonia San Francisco.

 

El protagonista del percance fue Juan Torres, vecino de Frontera, quien presuntamente conducía en estado de ebriedad una Toyota Tundra azul cuando convirtió el espacio público en su particular pista de obstáculos.

El accidente ocurrió en el cruce del bulevar Ejército Mexicano y la avenida Leandro Valle, donde la camioneta salió del camino y terminó sobre las jardineras, hasta impactarse contra la estructura destinada a brindar atención y protección a mujeres en situación de riesgo, ubicada frente al COBAC Prepa 24.

De acuerdo con el peritaje de los oficiales de Control de Accidentes, Torres circulaba a velocidad elevada por el bulevar Ejército Mexicano, con dirección al poniente, cuando perdió el control del volante y se proyectó contra el espacio público.

El resultado de su recorrido fue una plaza dañada y afectaciones a infraestructura municipal. Porque, al parecer, no bastaba con ponerse en riesgo al volante: también había que dejarle una factura al municipio.

El estruendo del impacto movilizó a paramédicos de la Cruz Roja Mexicana y a elementos de Control de Accidentes, quienes acudieron para atender la situación y realizar las diligencias correspondientes.

 

Tras la valoración de los hechos, los agentes señalaron que el conductor se encontraba en estado de ebriedad, por lo que procedieron a detenerlo y ponerlo a disposición del Ministerio Público.

Ahora, Juan Torres tendrá que explicar ante la autoridad cómo terminó su camioneta convertida en protagonista de un choque contra el mobiliario urbano. Además de las consecuencias legales que correspondan, deberá responder por los daños ocasionados al patrimonio municipal.

Porque las jardineras no se reparan solas y los espacios públicos tampoco tienen por qué pagar los platos rotos de quienes deciden conducir sin las condiciones necesarias para hacerlo.

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