Por: Staff / La Voz
CASTAÑOS, COAH.- Una madre de familia de la Colonia Independencia Sur, denunció que fue víctima de abuso de autoridad por parte de los elementos del agrupamiento de proximidad social de Fuerza Coahuila, que irrumpieran en su hogar la madrugada del martes para llevarse a su marido, sin motivo alguno.
En entrevista, Glenda Michell Torres Quintero, denunció el abuso policíaco por parte de los elementos indicando que por la madrugada, cerca de las 01:00 horas, una patrulla con hombres con el rostro cubierto, entraron por la fuerza a su casa marcada con el número 520, de la calle Ferrocarril, para llevarse a Ramiro Facundo Reyes, de 40 años.
Glenda denunció el abuso por parte de los elementos del grupo de proximidad social de Fuerza Coahuila.
“Ya estábamos acostados, cuando escuche que alguien tocó demasiado fuerte la puerta, como mi suegra y la abuela de mi esposo viven en un cuarto aparte, pensé que les había pasado algo, me asomé a la puerta y preguntamos que quien era cuando me dijeron que eran los de Fuerza Coahuila”, detalló Glenda.
La afectada narró que se encontraba en ropa interior cuando los oficiales de reacción de dicha corporación ingresaron para hacer su desastre sin importarles la presencia de sus tres hijos, de cuatro y dos años, y una recién nacida.
“Decían que mi esposo vendía droga, pero es albañil, si vendiera eso no viviríamos en estas condiciones. Mi esposo cobra mil 500 por semana, hicimos la despensa y en el baño dejé un billete de 500 pesos para los pañales de la niña y por arte de magia, desaparecieron cuando entraron a esculcar nuestras cosas, pues decían que buscaban droga”, indicó la afectada.
Al escuchar el fuerte escándalo que provenía de la casa de la pareja, Belén Reyes Prado, madre de Ramiro y doña Fidencia Prado Domínguez, abuela del mismo, trataron de salir a ver qué pasaba, pero los elementos evitaron a toda costa que se acercaran.
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“Vivimos minutos de terror con esos hombres, se supone que están para cuidarnos, no para entrar a nuestras casas cuando se les dé la gana, nosotros no nos metemos con nadie, ahora tumbaron la puerta de madera del patio, no encontraron nada y aun así se llevaron a mi hijo y hasta el dinero de los pañales de mi nieta”, dijo indignada Belén Reyes Prado.
Glenda indicó que luego de revisar su casa y no encontrar nada, se llevaron a su marido.
“Si una ya se la sabe, lo traían de las “Pompas”, obviamente le pegaron, ahorita ya debe de estar consignado al Ministerio Público, pues le han de haber sembrado algo, pero ya estamos hartos, voy a buscar apoyo con derechos humanos”, concluyó.