Un hombre agredió una camioneta en venta, fue detenido, pero los daños permanecen sin reparación.
Por: Brenda Rebolloso
MONCLOVA, COAH.- Lo que para un vendedor de automóviles era una noche más exhibiendo sus unidades sobre el bulevar Harold R. Pape terminó convertido en una cuenta inesperada por daños, luego que 'El Morín', sin motivo alguno, arremetiera a pedradas contra una camioneta que se encontraba a la venta.
Los hechos ocurrieron pasada la medianoche de ayer, en el cruce del bulevar Harold R. Pape y la calle Mariano Matamoros, en el Fraccionamiento Carranza, donde Julio César Morín Macías habría tomado dos piedras de considerable tamaño para atacar, sin motivo, una Nissan Rogue color rojo.
Daños a la camionetaLa camioneta, propiedad de Luis Camarillo, se encontraba en exhibición cuando 'El Morín' comenzó a desquitar su furia golpeándola en repetidas ocasiones con piedras de gran tamaño.
Como resultado, el medallón quedó destrozado, con dos grandes perforaciones, mientras que la parte posterior de la unidad también terminó abollada. La agresión fue presenciada por trabajadores de una taquería cercana, quienes no dudaron en solicitar la intervención de la Policía Municipal al observar los destrozos.
Los oficiales acudieron al sitio y se entrevistaron con Camarillo, quien señaló directamente a 'El Morín' como el responsable de los daños.
El señalado fue detenido y trasladado a las instalaciones de Seguridad Pública para quedar a disposición de las autoridades correspondientes, pero nada se pudo hacer ya que, por su condición mental, 'El Morín' es inimputable.
Sin embargo, para el propietario de la camioneta, la historia no terminó con la detención. Aunque el presunto responsable pasó la noche tras las rejas, los daños ocasionados a la unidad continuaron ahí, esperando quién se haga cargo de la reparación.
Implicaciones de la detenciónLa situación también volvió a poner sobre la mesa la problemática que representa la presencia de personas en condiciones de vulnerabilidad y con conductas que pueden representar un riesgo para terceros, particularmente cuando protagonizan hechos violentos en la vía pública.
Así, mientras el detenido durmió tras las rejas, el propietario se quedó con una camioneta dañada y una factura pendiente. La detención resolvió el problema momentáneamente, pero no el vidrio roto ni la carrocería abollada.