Las autoridades no encontraron evidencia de la emergencia reportada, lo que sugiere una llamada falsa.
Por: Brenda Rebolloso
MONCLOVA, COAH.- Una supuesta emergencia protagonizada por una menor de edad puso en alerta a corporaciones de seguridad y cuerpos de rescate la mañana de este viernes, aunque al final todo terminó convirtiéndose en una movilización estéril que consumió tiempo y recursos de las autoridades.
Los hechos comenzaron alrededor de las 09:40 horas, cuando una llamada al sistema estatal de emergencias alertó sobre una adolescente de 13 años que presuntamente atravesaba una crisis al interior de una vivienda ubicada en la colonia Residencial San Lorenzo.
Ante la naturaleza del reporte, unidades policiacas y de auxilio se dirigieron de inmediato al sector para brindar apoyo y verificar la situación. Sin embargo, al llegar a la dirección proporcionada, los elementos se toparon con el primer problema: el domicilio señalado simplemente no existía.
Lejos de quedar ahí, minutos después se recibió un nuevo reporte relacionado con la misma supuesta emergencia. En esta ocasión se informó que la menor se había lesionado tras golpearse en la cabeza, por lo que nuevamente se activó un operativo y las unidades regresaron al sector con la intención de brindar auxilio.
Pese a la urgencia del llamado, la historia volvió a repetirse. Los oficiales recorrieron la zona, verificaron la numeración de las viviendas y revisaron las coordenadas proporcionadas, pero no lograron ubicar ningún domicilio que coincidiera con la información recibida.
Durante las indagatorias, vecinos del sector aseguraron desconocer cualquier situación de emergencia y señalaron que nadie había solicitado apoyo médico o policiaco, descartando además que existiera alguna menor lesionada o en crisis.
Tras dos despliegues consecutivos y sin encontrar evidencia de los hechos reportados, las autoridades determinaron que no existía ninguna situación de riesgo en el lugar y procedieron a retirarse.
De manera preliminar, todo apunta a que se trató de una llamada falsa al sistema de emergencias, una práctica que, además de generar movilizaciones innecesarias, puede retrasar la atención de incidentes reales donde la vida de una persona sí se encuentre en peligro.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para utilizar responsablemente las líneas de emergencia, recordando que cada reporte falso consume recursos humanos y materiales que podrían ser indispensables para atender accidentes, incendios o situaciones que realmente requieran una respuesta inmediata.