Se quería cortar la garganta director de Policía salva a hombre del suicidio

Francisco Javier no tomó su medicamento lo que le generó una crisis emocional que lo llevó a tratar de hacerse daño dentro de la Presidencia Municipal.

Por: Brenda Rebolloso

CASTAÑOS, COAH.— Momentos de tensión y angustia se vivieron en pleno corazón de Castaños, luego que un hombre en crisis amenazó con cortarse la garganta dentro de la Presidencia Municipal, provocando una intensa movilización de cuerpos de emergencia y autoridades municipales.

El incidente ocurrió la noche del miércoles dentro de las instalaciones del ayuntamiento, ubicadas en la calle Hidalgo, en la Zona Centro, donde ciudadanos alarmados reportaron a una persona alterada que presuntamente portaba un cuchillo y amenazaba con atentar contra sí mismo, situación que encendió las alertas entre policías y paramédicos.

En cuestión de minutos, elementos de Seguridad Pública y Bomberos de Castaños arribaron al sitio para controlar una situación que por momentos parecía salirse de control. Sin embargo, lejos de recurrir a la fuerza, el diálogo fue la herramienta que evitó una tragedia.

Fue el Director de Seguridad Pública, Iván Alejandro Pérez Jiménez, quien encabezó personalmente la intervención y, mediante una labor de convencimiento y diálogo, logró tranquilizar al hombre, evitando que atentara contra su integridad.

De acuerdo con el reporte de las autoridades, el hombre fue identificado como Francisco Javier Castillo Vázquez, de 48 años de edad, vecino de la Zona Centro, quien presuntamente atravesaba una fuerte crisis emocional derivada de un padecimiento de salud mental y de no haber tomado su medicamento.

La preocupación de la familia aumentó luego de que vecinas alertaran a la madre del afectado, Ernestina Castillo Vázquez, de 60 años, quien explicó a las autoridades que su hijo se encontraba alterado y temía que pudiera lastimarse.

Testigos señalaron que fueron minutos de incertidumbre, pues el hombre lucía desorientado y profundamente afectado colocándose un cuchillo en la garganta, mientras familiares y autoridades intentaban hacerlo entrar en razón.

Gracias a la intervención oportuna y humana de las corporaciones, la situación pudo ser controlada sin necesidad de utilizar la fuerza, logrando que Francisco Javier accediera voluntariamente a dejar el cuchillo para recibir ayuda médica.

Posteriormente, paramédicos y personal de emergencia lo trasladaron a la Clínica 8 del IMSS, donde fue valorado por médicos para descartar alguna complicación y estabilizarlo emocionalmente.

Tras la revisión correspondiente y al no detectarse lesiones físicas, el hombre fue entregado nuevamente a su madre, quien permaneció acompañándolo durante todo el proceso.

El hecho dejó entre vecinos un sentimiento de alivio, al reconocer que una intervención basada en el diálogo logró impedir un desenlace lamentable y devolver tranquilidad a una familia que atravesaba un momento complicado.


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