Por: Staff / La Voz
Un hombre murió en la sala de urgencias de un hospital luego de recibir por lo menos cuatro disparos en la cabeza por parte de un grupo de sujetos que llegó hasta su domicilio ubicado en calles de la colonia Colinas de Santiago, desatando una fuerte movilización policiaca.
Fue alrededor de las 02:00 horas de ayer cuando vecinos de la calle Minas de la Trinidad dieron aviso al 911 sobre un hombre que había sido baleado, y el cual se encontraba aun con signos vitales.
De inmediato, autoridades se movilizaron al lugar siendo a la altura de la calle El Socorro, al igual que los paramédicos quienes le brindaron los primeros auxilios al hasta ese entonces lesionado, quien fue identificado como Javier Gutiérrez Becerra de 51 años de edad, quien contaba con su domicilio en el numeral 1206.
Rápidamente, Javier fue abordado a la ambulancia y trasladado hasta el Hospital de Zona número 7 del Seguro Social apoyados por los elementos de la Policía Municipal, quienes abrían pasó a la ambulancia a lo largo del bulevar Harold R. Pape, en un intento por salvarle la vida.
Sin embargo Javier no resistió las lesiones causadas en la cabeza, perdiendo la vida minutos después de ingresar a la sala de urgencias.
Aunque el caso se manejó con hermetismo por parte de las autoridades, se dijo que la víctima se encontraba durmiendo cuando de pronto alguien llamó desesperadamente a su puerta, por lo que al salir a ver que sucedía, le dispararon en por lo menos cuatro ocasiones.
Familiares al escuchar las detonaciones salieron alarmados, encontrando tirado a Javier en un charco de sangre, por lo que de inmediato pidieron el apoyo de una ambulancia, dándose así parte a las autoridades.
En el lugar elementos de la Policía de Acción y Reacción, elementos municipales y de la Policía Civil de Coahuila resguardaron el lugar de los hechos mientras que otras unidades como GATEM recorrían las calles de la colonia en busca de los hombres armados.
Luego de algunos minutos elementos de la Agencia de Investigación Criminal y personal de Servicios Periciales arribaron a la escena del crimen para fijarla y recabar la evidencia correspondiente, mientras que familiares no daban crédito a la tragedia.
Trascendió que él o los asesinos de Javier dejaron en su escape una cartulina que contenía un mensaje que hacía alusión a un ajuste de cuentas, mismo que a pesar que familiares del hoy occiso trataron de ‘desaparecer’ fue localizado por los detectives de la FGE debajo de una cama al igual que varias dosis de la droga conocida como cristal.