Con miedo pero cansado del maltrato, Óscar 'N' escapó de su casa para pedir auxilio con una vecina, quien llamó a la Policía.
Por: Brenda Rebolloso
MONCLOVA, COAH.— Descalzo, el rostro asustado y una valentía que no corresponde a su corta edad, un niño de apenas ocho años tocó desesperado la puerta de una vecina en la colonia Óscar Flores Tapia para pedir ayuda. Dijo que no quería volver a su casa... que ya no soportaba los golpes a manos de su abuelo.
Eran alrededor de las 10:00 horas de este miércoles cuando habitantes de la calle Guerrero, entre las calles San Juan de Sabinas y San Buena, escucharon los golpes insistentes en una puerta. Al abrir, una mujer encontró al pequeño Óscar N —descalzo, tembloroso y con evidente temor— suplicando no ser regresado con su abuelo, a quien señaló como la persona que lo agredía constantemente.
Conmovida y alarmada por la gravedad del relato, la vecina decidió llamar de inmediato al 911. Minutos después, unidades de la Policía Municipal arribaron hasta el domicilio marcado con el número 1713, donde el menor buscó protección.
Debido a su estado de vulnerabilidad y a que el pequeño no recordaba la dirección exacta de su vivienda, los oficiales optaron por asegurar su integridad y trasladarlo a la Comandancia Municipal. Ahí permaneció resguardado mientras se notificaba a la Procuraduría de los Niños, las Niñas y la Familia (PRONNIF).
Agentes de la institución acudieron más tarde para iniciar las diligencias y trasladar al menor a sus instalaciones, donde sería valorado y entrevistado para determinar si efectivamente se encuentra en un entorno de violencia.
Las autoridades señalaron que será PRONNIF quien tome el control total del caso, investigue la presunta situación de maltrato infantil y busque localizar a la madre del niño para esclarecer el contexto familiar. La prioridad, recalcaron, es garantizar su seguridad y bienestar mientras continúa el proceso.
La escena dejó consternados a los habitantes del sector, quienes no pudieron evitar conmoverse al ver a un pequeño huyendo a pie limpio en busca de un refugio que, según él mismo contó, no encontraba en su propio hogar.