El abuso y maltrato que viven los internos del anexo “Rompiendo Cadenas” quedaron al descubierto luego que por la madrugada uno de ellos logró.
Por: Néstor Medellín
MONCLOVA, COAH.- El abuso y maltrato que viven los internos del anexo “Rompiendo Cadenas” quedaron al descubierto luego que por la madrugada uno de ellos logró comunicarse con su hermana para pedir auxilio asegurando que lo tenían sin comer, bajo amenaza y golpeado, lo que desató la movilización de las autoridades hasta la colonia 288.
Siendo las 03:30 horas, elementos de la Fiscalía General del Estado arribaron a la calle Gustavo Díaz Ordaz para tomar conocimiento de lo que ocurría al exterior del anexo denominado “Rompiendo Cadenas”, así como oficiales de la Policía Civil de Coahuila y Policía Municipal, quienes se entrevistaron con la líder de la Iglesia, Ernestina Guadalupe Martínez Acevedo, representante de la Casa de Avivamiento y Restauración Familiar.
Ernestina aseguró a las autoridades que en el interior del anexo del cual es encargado Eduardo Lozano, pasaban cosas horribles debido a que su hermano Jesús “N” le pidió auxilio vía telefónica para pedirle auxilio pues lo tenían sin comer, amenazado y golpeado.
Fue el motivo por el cual la integrante de la Casa de Avivamiento arribó al anexo junto con otras personas de la misma Iglesia para exigir la liberación de su hermano, quien después de una hora fue dejado en libertad mostrándose temeroso por las amenazas que ahí recibió.
Al salir, el interno entregó a los detectives de la AIC un papel con la leyenda “ayúdenme por favor”, el cual quedó en manos de las autoridades, quienes aunque se escucharon golpes provenientes del anexo no intervinieron y prometieron actuar conforme a la ley, por lo que se retiraron del lugar.