No son brujas: por qué debemos dejar de temerle a las lechuzas y protegerlas, según la CONANP

La CONANP destaca que las lechuzas son aliadas del campo y controlan plagas, contribuyendo a la salud ecológica.

Por: Staff / La Voz

En pleno 2026, aún existen mitos antiguos que siguen dañando la vida silvestre. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) lanzó un mensaje claro y urgente para la sociedad: las lechuzas no son brujas ni presagios de mala suerte, y necesitamos protegerlas y comprender su verdadero rol ecológico en México.

¿De dónde vienen los mitos?

Durante siglos, el misterio que rodea a las lechuzas —su vuelo silencioso, su canto agudo y su impresionante habilidad para girar la cabeza— ha despertado miedo e imaginación en muchas culturas. Estas características son totalmente naturales, pero han sido interpretadas erróneamente como señales de brujería o mal agüero, lo que en algunos lugares ha llevado incluso a ataques contra las aves.

La CONANP describe estas creencias como "relatos ancestrales cargados de simbolismo y temor", y señala que es fundamental dejar atrás ese imaginario para convivir en armonía con la naturaleza.

Aliadas del campo y guardianas del equilibrio

Lejos de ser un augurio siniestro, las lechuzas —como la lechuza común americana (Tyto furcata)— son piezas clave del equilibrio ambiental:

Controlan plagas: se alimentan de ratas, ratones y otros pequeños roedores que pueden afectar cultivos y transmitir enfermedades a animales y humanos.

Son indicadores de salud ecológica: su presencia en un lugar apunta a un ecosistema equilibrado con suficiente alimento y hábitats sanos.

Protegen cosechas de agricultores, reduciendo la necesidad de pesticidas químicos.

La CONANP enfatiza que cuidar a las lechuzas no es un acto místico, sino una decisión inteligente que beneficia tanto al ambiente como a las comunidades rurales.

Ver la noche con otros ojos

Además de su función ecológica, estas aves representan un recordatorio de la belleza de la noche natural —un paisaje que no debe asociarse con lo paranormal o lo terrorífico, sino con equilibrio, biodiversidad y vida.

La institución llama a revalorar el ambiente nocturno y a transformar el miedo en curiosidad científica y respeto por la fauna silvestre, contribuyendo así a una cultura de conservación más sólida en México.

Un llamado que va más allá de las creencias

El mensaje de la CONANP es poderoso porque no solo busca proteger la vida de las lechuzas: busca transformar percepciones culturales que han sobrevivido por generaciones, pero que carecen de base científica. La educación ambiental, la observación respetuosa y la convivencia con la naturaleza pueden romper mitos tan arraigados como creer que las aves nocturnas son brujas.

Las lechuzas son aliadas silenciosas de la vida y la agricultura, no mensajeras de brujas ni portadoras de mal agüero. Protegerlas es proteger nuestro entorno, nuestra salud y nuestro futuro.

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