POR: ATILA

Sentimientos encontrados, de impotencia, coraje, dolor, etc, etc. surgen de lo ocurrido en Piedras Negras.

Un asunto que no puede dejarse de lado porque ya es relevante el dato de más de cien homicidios y que al parecer no van a acabar haya o no elecciones.

Antes las impugnaciones inconformidades y demás resultados de las campañas y las elecciones se discutían sobre la mesa, se hacían plantones, huelgas de hambre y demás pero ahora las cosas son distintas, se pretenden arreglar a balazos, derramando sangre, enlutando familias y generando dolor.

Está más que claro que este proceso político que a nivel nacional está por definirse lo que lleva a que los ojos del mundo estén puestos en nosotros porque para nada pinta que habrá conformidad con los resultados, causará un revuelo espantoso.

En todos lados la inestabilidad está en grande y va para mas, prueba de ello es que hasta en las iglesias, los dirigentes están pidiendo a sus fieles que oren por la integridad de los candidatos, de sus familias y de la sociedad en general.

El asunto se pone cada vez más del color de las hormigas, pero el mundo tiene que seguir su marcha y sacar adelante los proyectos que se esperan sean cuando menos pacíficos.

De que el caso generó inestabilidad en todos los partidos políticos la generó, ese es un hecho comprobado, incluso los hay de quienes se sospecha que suspenderán por tiempo indefinido como es el caso de la alcaldesa precisamente de Piedras Negras, Silvia Villarreal Pérez de quien se dice dedicará todo su tiempo a la responsabilidad que le confió el pueblo.

Faltan tres semanas para el proceso electoral y ya comenzaron las mermas, veremos en qué termina todo esto.

Hoy lunes de mucha actividad en la región Centro Desierto siendo el principal tema el agua para todos.

En todos lados se oye el clamor de la falta de agua pero en el campo las cosas están peor con eso de que no llueve y al parecer no tiene para cuando el Dios Tláloc acordarse de los desventurados que les tocó vivir en esta parte del país.

Programas emergentes se están formulando para bien del campesino y del productor ganadero, la sequía está pegando fuerte, los estanques se están secando, los abrevaderos de agua necesitan más que eso para el ganado, se requiere de sal para que no se deshidraten, en fin que es mucha la demanda.

De amarrarse los pantalones la Secretaría de Desarrollo Rural con tanta petición que recibirá serán millones de pesos los que invertirán para sufragar las carencias del campo en tanto caiga el agua del cielo que no solo están esperando los campesinos sino los que andan combatiendo incendios como es el caso de Arteaga, Ocampo y Múzquiz.

Estos están padeciendo los estragos generados por el fuerte viento que llevó a que las llamas se propagaran más de la cuenta acabando con cientos de hectáreas llenas de árboles grandes que le daban el equilibrio al clima de la tierra.

Por lo que respecta a Ocampo y Múzquiz el problema es grave porque las llamas ahuyentan a los animales salvajes como es el caso de los osos que amanecen en los patios de las casas ante el terror de sus moradores.

Muchos casos como estos se están presentando destacando Ocampo donde tienen que actuar los de Semarnat para evitar el exterminio de las especies, trasladándolas a sus respectivos hábitats y con ello protegiéndolos para evitar que sean dañados.

Los incendios están en todo su apogeo, el problema va en aumento porque los predios devastados no se repondrán tan fácilmente y las lluvias no tienen para cuando hacer acto de presencia.

Esperemos.

Hasta Mañana.