El número de casos de menores con autismo aumentó considerablemente, por lo que es necesario adoptar acciones que permitan que durante la edad para estudiar, desde preescolar, las escuelas regulares tengan capacidad de mantener el derecho a la inclusión educativa.
De acuerdo a la estadística, hasta hace 5 años, de mil niños uno era detectado con autismo y actualmente se detecta a uno por cada 150, además la manifestación es en proporción entre los menores, es de 5 varones por una niña.
Rebeca Galicia, directora del Instituto Pestalossi, quien impartió un taller acerca del tema, dijo que es más fácil aceptar la condición de los niños en la familia y en el contexto escolar.
Afirmó que aunado al conocimiento, hay que poner empeño, pero también mucho amor y atención a la diversidad, además se debe asegurar la inclusión educativa, lo que significa que los niños deben asistir a las escuelas regulares.
Refirió que los grados del autismo son 1, 2 y 3, y la atención a los niños en cualquier nivel del trastorno es básico, que el entorno familiar sea el primer círculo donde se enfatice en la adaptación de todos a la condición del menor.
Explicó que el autismo científicamente no tiene un origen comprobado, pero apunta a que sea un trastorno del neurodesarrollo.
“Dependiendo del coeficiente intelectual y el nivel en el que se encuentre el trastorno, todo es positivo, sin embargo lo importante es detectarlo a tiempo”, agregó.
Este dato equivale a un año 8 meses, pese a que hasta hace tiempo, la estadística se determinaba a partir de los 3 años de edad, mencionó la maestra.
Dijo que a partir de la preparación de los padres y de los maestros, el entorno de los niños autistas será de condiciones más amenas, entendiendo la forma de tratarlos, donde puedan trabajar con ellos.
Rebeca Galicia impartió el tema del autismo.