Un babalawo, título que se da a un sacerdote mayor de la religión yoruba, forma parte de la caravana de migrantes que se encuentra en uno de los albergues de Ciudad Acuña, procedente de Cuba y cuyo destino es Estados Unidos.
Rubén Infante dio entrevista acerca de esta religión, que dijo se rige bajo las reglas de la deidad Ifa a la que veneran, con una especie de sistema de adivinación, que mediante signos el babalawo hace referencia a la condición astral de las personas.
“Un sacerdote de Ifa trabaja con una especie de oráculo, mediante parábolas e historias, que permite hablar del pasado, presente y el futuro de las personas, donde se utiliza un tablero de adivinación”, explicó.
Menciono que en todas partes del mundo se practica esta religión, no sólo en Cuba, sino en países como África, Panamá, Colombia y Costa Rica, incluso en México hay babalawos cubanos, agregó.
“Ahora mismo practico la auto-ayuda porque estoy en esta condición de migrante en Acuña”, refirió.
Aclaró que los sacerdotes babalawos no trabajan por dinero, aunque un signo o regla de Ifa dice que se debe trabajar por honorarios, pero en su caso decidió no hacerlo. “Cuando un sacerdote de Ifa se consagra como babalawo, promete ayudar a la humanidad y ese es mi caso”, resaltó.
Refirió que esta religión habla de la astralidad de las personas en pasado, presente y futuro, de ahí sucede que se dan consejos relevantes para que si las personas los siguen pueden triunfar en la vida.
“Si una persona se encuentra en el momento astral negativo, y acude ante un babalawo, se le puede ayudar a través de la comunicación con Orummila, esto se hace consultando a Ifa a través de la cadena de adivinación llamada Opele o semillas sagradas sobre el tablero de adivinación.
Comparado con la vida psicológica de la persona como tal, si la persona no se traza metas con energía positiva, las cosas no le salen bien. “Ese es el secreto de la vida, como lo saben los psicólogos”, sostuvo Rubén Infante, quien porta en su muñeca izquierda un brazalete que lo distingue, expresando que tiene 7 años de haber sido consagrado y coronado como sacerdote de Ifa, una religión con reglas y bases, que no difiere de otras doctrinas, ya que también hay una creencia universal de que existe arriba un Dios, el todopoderoso, apuntó.
Porta un brazalete textil que lo distingue como sacerdote de Ifa.