Periodico la voz
Coahuila

Diabetes lo deja ciego y sin trabajo

Por Dina Flores - 24 diciembre, 2017

SAN BUENAVENTURA, COAH.- José Ismael Sosa Saucedo tiene 44 años, padece ceguera total a consecuencia de la diabetes y por lo mismo no puede trabajar, como tampoco cuenta con una pensión que le dé para vivir porque el IMSS no le ha resuelto su situación; ante la precaria situación por la que atraviesa junto con su esposa Hilda Yolanda, su hija Janet Abigail se hizo cargo de la situación yéndose a vivir con ellos.

Viven de lo que gana el esposo de Janet Abigail pero que no alcanza para los gastos que representa la enfermedad de José Ismael, pues por semana requieren por lo menos de mil pesos para trasladarse en taxi al IMSS de Monclova donde le practican la hemodiálisis, ante esto, se ve en la necesidad de pedir caridad a las afueras de un centro comercial.

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Postrado en cama, donde permanece la mayor parte del tiempo ya que la hemodiálisis le causa mucho agotamiento a su organismo, dice que por algún tiempo tuvo visión en un ojo pero repentinamente ya no vio nada, dejándolo incapacitado por completo.

Comenta que trabajaba en una maquiladora de Monclova, pero que la diabetes poco a poco lo limitó al grado que ya no pudo valerse por sí mismo, a esto se sumó la falta de visión en ambos ojos, limitándolo por completo y dependiendo de la ayuda de los demás para sobrevivir.

La casa de José Ismael e Hilda Yolanda está ubicada en la colonia Reforma, no tiene muebles, pero luce limpia todo el tiempo, pues la mujer se preocupa por que su esposo esté en condiciones adecuadas ya que los tratamientos que recibe lo requieren.

“No puedo hacer nada, dependo de los demás y el dinero no alcanza, por eso pido a los que van a esa tienda un poco de caridad para completar el pasaje ya que debido a los tratamientos que me aplican no puedo viajar en camión.

Y agrega que es tal su necesidad que su hija se fue a vivir con ellos “ella aporta lo poco que puede ya que su esposo es jornalero y con eso comemos y ahí la vamos pasando”.

Al hablar de la Navidad dice que en su casa no hay fiestas ni regalos porque no tienen con qué comprarlos y que lo más que le pide a Dios es salud y tener qué comer, además del dinero necesario para los tres viajes que tiene que pagarle al taxi para que le hagan la hemodiálisis.